
Santo Domingo, República Dominicana. – El analista Freddy Miguel consideró que una alianza público-privada podría ser la clave para evitar la fuga de conocimiento en República Dominicana, ante el debate que ha surgido en torno a los estudiantes becados por el Estado que cursan estudios en el extranjero.
Desde hace años, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) ha impulsado un proceso de transformación académica nacional mediante la entrega de becas a miles de estudiantes dominicanos, con el objetivo de fomentar la formación de profesionales altamente capacitados en universidades internacionales.
La intención de esta política pública ha sido clara: invertir en educación avanzada para impulsar el desarrollo del país mediante la formación de capital humano especializado.
Sin embargo, recientemente el ministro de Educación Superior, Rafael Santos Badía, informó que los estudiantes que cursen estudios en el extranjero y decidan no regresar al país deberán devolver los recursos económicos invertidos por el Estado en su formación.
La declaración ha generado preocupación entre parte del estudiantado dominicano, ya que para muchos jóvenes viajar al extranjero para cursar un posgrado, maestría o doctorado representa un proyecto de vida construido con esfuerzo, sacrificio y dedicación.
Incertidumbre sobre el retorno
Freddy Miguel sostiene que el problema no radica necesariamente en la voluntad de regresar al país, sino en la incertidumbre que enfrentan muchos profesionales altamente preparados al momento de concluir sus estudios.
“El principal temor no es volver a República Dominicana, sino no encontrar un empleo digno en el área en la que se han especializado”, plantea.
Esta situación ha provocado que numerosos dominicanos que se han formado en universidades internacionales opten por permanecer en el extranjero, no por falta de compromiso con su país, sino por la búsqueda de estabilidad profesional y oportunidades de crecimiento.
Una solución estructural
Según el analista, abordar este tema únicamente desde una perspectiva punitiva podría resultar insuficiente.
“Obligar a devolver los recursos puede parecer una medida correctiva, pero no resuelve la causa principal del problema, que es la falta de garantías de inserción laboral para profesionales altamente capacitados”, explica.
Por ello, propone la creación de una alianza público-privada que permita garantizar oportunidades de empleo para los estudiantes que regresan al país, mediante una coordinación real entre el Estado y el sector empresarial.
Esta articulación permitiría planificar con anticipación la incorporación de los profesionales formados en el exterior al mercado laboral dominicano, aprovechando su conocimiento en áreas estratégicas para el desarrollo nacional.
Retorno del talento
Freddy Miguel considera que, mediante este modelo de cooperación entre el sector público y privado, no solo se facilitaría el retorno del talento dominicano, sino que también se aseguraría que la inversión realizada por el Estado tenga un impacto directo en el desarrollo económico y social del país.
“Estoy convencido de que el país no necesita amenazas para lograr el regreso de sus talentos, sino condiciones dignas que hagan del retorno una decisión natural”, expresó.
En ese sentido, sostiene que impulsar una alianza público-privada representa una estrategia necesaria para evitar que el conocimiento formado con recursos públicos termine fortaleciendo otras economías, en lugar de contribuir al crecimiento de la República Dominicana.









