



Por: Pedro René Almonte M.
Todo el tiempo que tiene Luis Abinader gobernando la República Dominicana, dígase cinco años y un poco más, se ha repetido hasta la saciedad que el Presidente tiene buenas intenciones, pero que en ocasiones se encuentra mal acompañado. Es decir, muchos de sus funcionarios no parecen estar por la labor de que el mandatario desarrolle una obra de gobierno sólida y coherente, que es, a mi entender, lo que todo gobernante desea: terminar bien.
Es por ello que la voz de la calle retumba con fuerza en los muros del Palacio Nacional: “¡Presidente, mueva la mata!”. Sin embargo, el presidente Luis Abinader se ha mostrado tímido a la hora de estampar su firma en los siempre esperados decretos presidenciales. Más que cambios reales en su equipo de gobierno, introduciendo caras nuevas, pareciera estar mejor dispuesto a realizar simples rotaciones de funcionarios. Pocos de los que entraron en el primer inning del juego han ido a parar verdaderamente al banco.
En ese mismo orden, los últimos decretos presidenciales, más que refrescar o relanzar la gestión gubernamental, parecen enviar un mensaje claro hacia el interior de su partido y hacia la sociedad dominicana: una señal sobre cuál sería su deseo en torno a la sucesión presidencial. Aunque no siempre se cumplen los deseos de un Presidente, no menos cierto es que el poder que le confiere la firma de los decretos no se puede obviar, ignorar ni mucho menos subestimar.
Mientras los jueces hablan a través de sus sentencias, Abinader lo hace a través de sus decretos. Y lo está haciendo con la intención evidente de señalar a la vicepresidenta Raquel Peña como su eventual sucesora y posible candidata presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para el 2028.
No me crean a mí. Basta con observar a qué equipo político pertenecen quienes han sido promovidos mediante los últimos decretos y quiénes, por el contrario, han sido degradados —y aún faltan más movimientos—. Asimismo, resulta revelador analizar quién juramentó a los funcionarios de mayor perfil designados recientemente. La respuesta es clara: Raquel Peña.









