
Santo Domingo, 30 de enero de 2026 — Con profundo pesar la República Dominicana lamenta la partida del destacado ingeniero químico y político Ramón Alburquerque Ramírez (Monte Plata, 5 de junio de 1949 – Santo Domingo, 30 de enero de 2026), quien falleció este viernes en la capital dominicana tras enfrentar complicaciones de salud derivadas de un cáncer hepático, según informó su hija Mónica Alburquerque en sus redes sociales.
Alburquerque, de 76 años, fue una figura trascendental en la historia institucional del país, reconocido por su amplia formación académica, su compromiso con el desarrollo nacional y su liderazgo político. Su carrera se caracterizó por una sólida trayectoria tanto en la gestión pública como en la escena legislativa, donde marcó un legado de convicción democrática y servicio al pueblo dominicano.
Graduado en ingeniería química en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), continuó sus estudios en la Universidad de Kansas (Estados Unidos) con una especialización en computación, y complementó su formación en prestigiosas instituciones internacionales como la Universidad McGill en Canadá y la Universidad de la Sorbona en Francia, así como entrenamientos técnicos en Suiza y Noruega.
Su trayectoria en la función pública inicia tempranamente, destacándose como Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo bajo la administración del presidente Salvador Jorge Blanco, cargo desde el cual tuvo un papel clave en negociaciones económicas internacionales y en la coordinación de políticas de desarrollo. Asimismo, dirigió importantes organismos del Estado como la Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA) y la Comisión Nacional de Energía, y presidió la Comisión Nacional Técnico Forestal (CONATEF).
Como legislador, Alburquerque representó a la provincia Monte Plata en el Senado de la República durante cuatro períodos, ejerciendo además la presidencia del Senado en tres ocasiones, donde impulsó iniciativas legislativas de impacto nacional y defendió con firmeza la democracia y la institucionalidad.
Fue también uno de los fundadores del Partido Revolucionario Moderno (PRM), organización política que contribuyó a consolidar como una fuerza significativa en el escenario dominicano. Su voz crítica y visionaria se mantuvo activa hasta sus últimos años, tanto en debates públicos como a través del espacio de opinión que protagonizaba en radio y televisión.
Además de su fecunda carrera política, Alburquerque será recordado por su pasión por la educación, su amor por la patria y su dedicación a la formación de nuevas generaciones de líderes. Su familia, amigos y compañeros de lucha lo describen como un hombre íntegro, trabajador incansable y “brújula interna” para quienes lo conocieron.
El país pierde a un servidor público ejemplar, cuya huella en la historia institucional y política dominicana perdurará como ejemplo de entrega y compromiso con el bien común.








