



Obispos y arzobispos abordaron ambas problemáticas durante homilías realizadas este 21 de enero en distintas diócesis del país
Santo Domingo.–En el marco de la conmemoración del día de la Virgen de la Altagracia, la Iglesia católica realizó este martes llamados públicos contra la corrupción administrativa y expresó su preocupación por el aumento de casos de niños y niñas desaparecidos en la República Dominicana, durante homilías celebradas en diferentes puntos del país.
Durante los actos litúrgicos, el obispo de Higüey, Jesús Castro Marte, exhortó a los servidores públicos a ejercer sus funciones con honestidad, transparencia y apego al interés general, señalando que el servicio público debe estar orientado al bienestar colectivo.
En tanto, el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, abordó la situación de las desapariciones infantiles, calificándola como una problemática que genera dolor prolongado en las familias afectadas y que continúa sin respuestas definitivas en muchos casos.
Preocupación por casos recientes
Durante una homilía celebrada en la Catedral Primada de América, Morel Diplán lamentó que numerosos casos de niños desaparecidos permanezcan sin esclarecer, lo que —según indicó— provoca incertidumbre y angustia en las familias, así como preocupación en la sociedad.
Aunque no fue citado de manera directa, el caso de la niña Brianna Genao, desaparecida desde el 31 de diciembre, ha generado amplio seguimiento público. Las labores de búsqueda incluyeron la participación de organismos nacionales y el apoyo de equipos técnicos del FBI, sin que hasta el momento se haya informado sobre resultados concluyentes.
Otro de los casos que continúa sin resolución es el del niño Roldanis Calderón, reportado como desaparecido en Jarabacoa hace varios meses, cuya familia mantiene activa la búsqueda mientras espera respuestas de las autoridades.
De acuerdo con reportes oficiales y denuncias recurrentes de familiares, los casos de personas desaparecidas, incluyendo menores de edad, han sido objeto de atención pública en los últimos años, motivando llamados de distintos sectores para fortalecer los protocolos de búsqueda, investigación y seguimiento.
Las intervenciones de la Iglesia se produjeron durante una de las fechas religiosas más significativas del calendario dominicano, que cada año congrega a miles de feligreses en actos religiosos y celebraciones en todo el territorio nacional.







