

por: Lia Biaggi
La especialista Lía Biaggi advierte que el uso excesivo de dispositivos y la falta de supervisión están influyendo directamente en el comportamiento de niños y adolescentes en República Dominicana.
El impacto de las pantallas en niños y adolescentes en República Dominicana ya no es una preocupación futura, sino una realidad presente. Así lo advirtió la psicóloga Lía Biaggi, quien alertó sobre las consecuencias del uso descontrolado de dispositivos electrónicos y la falta de supervisión por parte de los padres.
Según la especialista, el acceso constante a celulares, tabletas y videojuegos está modificando patrones de conducta, afectando la capacidad de atención, la regulación emocional y las habilidades sociales de los menores.
¿Cómo están afectando las pantallas a los niños?
El uso prolongado de pantallas puede generar cambios significativos en el comportamiento infantil. Entre los efectos más comunes se encuentran la irritabilidad, la impulsividad y la dificultad para concentrarse.
Biaggi explicó que muchos niños están siendo expuestos a contenidos no adecuados para su edad, lo que influye en su forma de pensar, actuar y relacionarse con su entorno.
Además, el exceso de estímulos digitales puede reducir la tolerancia a la frustración, provocando respuestas emocionales más intensas y menos controladas.
La falta de supervisión agrava el problema
Uno de los puntos más críticos señalados por la psicóloga es la ausencia de acompañamiento por parte de los adultos. En muchos casos, los dispositivos electrónicos funcionan como una “herramienta de distracción”, sin control sobre el contenido ni el tiempo de uso.
Esta falta de supervisión permite que los menores naveguen libremente en entornos digitales donde pueden estar expuestos a violencia, lenguaje inapropiado o conductas negativas.
Biaggi enfatizó que no se trata de eliminar la tecnología, sino de regular su uso de manera consciente y responsable.
¿Qué pueden hacer los padres?
La especialista recomienda establecer límites claros en el tiempo de uso de dispositivos, supervisar activamente el contenido que consumen los niños y fomentar actividades fuera de las pantallas, como el deporte, la lectura y la interacción social.
También subrayó la importancia del ejemplo: los adultos deben modelar un uso equilibrado de la tecnología para que los menores adopten hábitos saludables.
Un problema que crece en RD
En República Dominicana, el acceso temprano a dispositivos electrónicos ha aumentado significativamente en los últimos años, lo que hace más urgente la intervención familiar y educativa.
El tema no solo tiene implicaciones en el ámbito familiar, sino también en el rendimiento escolar y en la salud mental de los menores.
Cierre
La advertencia es clara: las pantallas no son el problema en sí, pero su uso sin control sí lo es. En un entorno cada vez más digital, la clave estará en encontrar el equilibrio antes de que las consecuencias sean más difíciles de revertir.








