

La operación forma parte de una investigación criminal reactivada tras la publicación de millones de documentos judiciales sobre el caso Epstein.
Nuevo México, Estados Unidos. — Investigadores de Estados Unidos realizaron un allanamiento en el rancho que perteneció al fallecido financiero Jeffrey Epstein, ubicado en el estado de Nuevo México, como parte de una investigación sobre presuntos abusos sexuales contra mujeres y menores de edad.
Según informaron las autoridades, la operación forma parte de una pesquisa criminal abierta por el Departamento de Justicia de Nuevo México, cuyo objetivo es examinar posibles actividades ilegales que habrían ocurrido en la propiedad antes de la muerte del empresario.
La investigación fue reactivada luego de que se hicieran públicos millones de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en los cuales el lugar —conocido como el “Rancho Zorro”— aparece mencionado en numerosas ocasiones dentro del expediente relacionado con el caso Epstein.
La congresista Melanie Stansbury, representante del estado de Nuevo México, indicó que el registro busca esclarecer los hechos ocurridos en la propiedad y reiteró el compromiso de las autoridades de avanzar en el proceso judicial.
“Las instituciones están comprometidas con encontrar la verdad y garantizar justicia para las víctimas”, afirmó la legisladora.
Denuncias relacionadas con el rancho
Tras la muerte de Epstein, varias mujeres presentaron denuncias que vinculan el rancho con presuntos abusos ocurridos en ese lugar.
Una de las denunciantes, identificada en documentos judiciales como “Jane Doe 15”, aseguró que fue violada por Epstein en la propiedad cuando tenía 15 años.
Otra denunciante, Annie Farmer, declaró que Ghislaine Maxwell, colaboradora cercana del financiero y actualmente encarcelada por tráfico sexual, también la habría agredido sexualmente en el rancho cuando era adolescente.
El caso Epstein
Jeffrey Epstein fue condenado en 2008 por abuso sexual de menores y murió en 2019 en una cárcel de Nueva York, mientras esperaba ser juzgado por cargos federales relacionados con tráfico sexual.
Su muerte generó una amplia controversia internacional, y desde entonces múltiples investigaciones continúan examinando la red de contactos, propiedades y presuntas actividades ilegales vinculadas al empresario.








