

Santo Domingo. — El debate sobre la gestión económica en tiempos de crisis volvió a encenderse en la República Dominicana, luego de que la periodista Joysi Melenciano cuestionara públicamente las recientes afirmaciones del expresidente Leonel Fernández sobre el manejo de la crisis del petróleo en el año 2008.
Fernández había planteado que durante su administración el país enfrentó con mayor eficacia el impacto del alza del petróleo. Sin embargo, Melenciano advierte que esa comparación omite un elemento clave que cambia completamente el contexto económico de la época: los acuerdos de Petrocaribe.
“No es que la crisis se manejara mejor, es que no se estaba pagando completamente en ese momento”, explicó la comunicadora.
El factor que cambia la historia: Petrocaribe
Según Melenciano, presentar el 2008 como un modelo de eficiencia resulta “profundamente engañoso”, debido a que la República Dominicana contaba entonces con condiciones de financiamiento preferencial que hoy no existen.
A través de Petrocaribe, el país no pagaba el costo total del petróleo al contado. Una parte significativa era financiada a largo plazo —hasta 25 años— con tasas de interés mínimas, lo que reducía la presión inmediata sobre las finanzas públicas.
Esto permitía una estabilidad aparente, pero al mismo tiempo implicaba la acumulación de deuda que luego debía ser asumida por el Estado dominicano.
Pasado vs presente: dos realidades distintas
La periodista enfatizó que el contexto actual es completamente diferente. Hoy, la República Dominicana enfrenta el mercado internacional sin mecanismos de financiamiento blando, lo que obliga al Estado a asumir el costo real de los combustibles en tiempo presente.
“No es lo mismo administrar una crisis con apoyo financiero externo, que hacerlo asumiendo el costo total en el presente”, sostuvo.
Esta diferencia, según Melenciano, hace injusta cualquier comparación directa entre ambos escenarios, ya que ignora las condiciones estructurales que existían en 2008.
El costo oculto: deuda a largo plazo
Otro punto clave señalado es que el modelo de Petrocaribe no eliminaba el problema, sino que lo trasladaba al futuro.
La deuda acumulada bajo ese esquema representó posteriormente compromisos financieros importantes para el país, lo que cuestiona la narrativa de una supuesta gestión más eficiente.
“Se estaba financiando la crisis, no resolviéndola”, es la idea que subyace en su planteamiento.
Medidas actuales bajo presión global
Melenciano también valoró las medidas adoptadas por el presidente Luis Abinader frente al impacto del alza del petróleo en el contexto internacional actual.
Entre las acciones destacadas se encuentran:
- Reasignación de RD$10,000 millones sin aumentar el gasto público
- Subsidios a los combustibles que en algunos casos superan los RD$100 por galón
- Congelación del precio del GLP
- Ajustes graduales en gasolina y gasoil para evitar desequilibrios fiscales
Estas decisiones, según la comunicadora, reflejan un enfoque orientado a proteger la estabilidad económica sin trasladar la carga a las futuras generaciones.
Un debate que va más allá de la política
Más allá de la confrontación de discursos, Melenciano insistió en la necesidad de que el debate público se base en comparaciones justas y contextualizadas.
“Presentar escenarios sin explicar sus condiciones reales puede distorsionar la percepción ciudadana”, advirtió.
En un momento de alta tensión global y presión sobre los precios del petróleo, la discusión sobre cómo se manejan las crisis económicas no solo es política, sino también una cuestión de responsabilidad histórica y transparencia.
El señalamiento de Melenciano no solo cuestiona una narrativa, sino que reabre un debate clave en la economía dominicana:
¿Se manejan mejor las crisis… o simplemente se postergan sus consecuencias?
Porque, al final, la diferencia entre pagar hoy o pagar mañana también define el costo real del desarrollo.









