

El presidente Luis Abinader anunció un paquete de cinco medidas económicas para enfrentar la crisis internacional que impacta a la República Dominicana, con el objetivo de proteger el poder adquisitivo de la población y garantizar la estabilidad de la economía dominicana.
El mandatario explicó que el contexto actual responde principalmente al alza del petróleo a nivel global, lo que ha generado presiones sobre los precios de los combustibles, el transporte y los alimentos. En ese sentido, aseguró que el Gobierno actuará de forma responsable para evitar que la crisis afecte directamente a los hogares dominicanos.
En el marco de estas acciones, el Gobierno dispuso la reasignación de RD$10,000 millones del presupuesto nacional, destinados a fortalecer los programas sociales y apoyar a los sectores más vulnerables, sin aumentar el gasto público.
Asimismo, se anunció un subsidio de RD$1,000 millones para fertilizantes, con el propósito de reducir los costos de producción agrícola y evitar aumentos en los precios de los alimentos, una de las principales preocupaciones en medio de la crisis económica.
Otra de las medidas clave es la continuidad de la inversión pública, como estrategia para sostener el dinamismo de la economía y preservar empleos en sectores productivos.
En cuanto al impacto del mercado energético, el Gobierno mantendrá los subsidios a los combustibles, especialmente al gas licuado de petróleo (GLP), aunque advirtió que se aplicarán ajustes graduales para evitar una carga fiscal excesiva.
Además, se implementará un sistema de monitoreo constante de precios, enfocado en áreas sensibles como energía, transporte y alimentos, con el fin de anticipar variaciones y tomar decisiones oportunas.
El presidente reiteró que el objetivo central de estas medidas es reducir el impacto de la crisis global en el bolsillo de los dominicanos, destacando que se trata de una situación externa que requiere respuestas equilibradas entre apoyo social y sostenibilidad económica.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral para enfrentar la inflación, contener el costo de vida y preservar la estabilidad de la economía de la República Dominicana en un escenario internacional desafiante.












