
KIEV.– Una nueva ola de ataques rusos contra varias regiones de Ucrania dejó al menos seis civiles muertos y decenas de heridos este sábado, en medio de una intensificación de los bombardeos contra zonas urbanas e infraestructura industrial.
Autoridades ucranianas reportaron víctimas en las regiones de Zhytomyr y Zaporizhzhia, así como en la ciudad de Kryvyi Rih, mientras que en Odesa al menos 37 personas resultaron heridas, entre ellas un bebé. Dos personas permanecían desaparecidas tras los ataques nocturnos.
Rusia dice que atacó objetivos industriales
Moscú afirmó que sus fuerzas alcanzaron instalaciones consideradas estratégicas, entre ellas plantas industriales y embarcaciones de carga en puertos ucranianos. Algunas de esas afirmaciones no pudieron ser verificadas de forma independiente.

Ucrania, por su parte, informó de ataques contra instalaciones dentro de territorio ruso, incluida una planta de caucho sintético en Togliatti que, según Kiev, tiene vínculos con la producción de componentes utilizados por la industria militar.
Más presión sobre la población civil
El aumento de ataques sobre ciudades y zonas residenciales vuelve a colocar en primer plano el impacto de la guerra sobre la población civil. Reuters indicó que la cifra de víctimas civiles ha aumentado en los últimos meses mientras Rusia intensifica sus operaciones sobre infraestructura crítica.
En Odesa, además de los heridos, se reportaron daños en edificios y otras instalaciones. En Zhytomyr, uno de los ataques alcanzó un establecimiento comercial.
Una guerra todavía sin salida inmediata
La escalada ocurre mientras los esfuerzos diplomáticos internacionales siguen sin producir un acuerdo capaz de detener las hostilidades. Tanto Rusia como Ucrania continúan atacando objetivos dentro y fuera de las líneas del frente.
Fuente consultada: Reuters.









