
El Banco Mundial destacó a República Dominicana entre las economías de América Latina y el Caribe que han mantenido un crecimiento sólido apoyado en fundamentos de política económica, inversión y confianza de mercado.
La valoración aparece en la actualización económica regional publicada el 6 de octubre, en la que el organismo proyecta que América Latina y el Caribe crecerán 2.2% en 2026, por debajo del ritmo que atribuye a varios países con desempeño superior al promedio.
Qué dice el Banco Mundial sobre República Dominicana
En su informe regional, el Banco Mundial señala que Panamá y República Dominicana han sostenido un crecimiento fuerte sobre bases de política duraderas. El documento agrupa a ambos países entre los casos que muestran que es posible crecer por encima del promedio regional cuando se combinan estabilidad, inversión y confianza.

En su ficha país más reciente, el organismo proyecta para República Dominicana un crecimiento de 3.6% en 2026 y de 4.4% en 2027, después de una expansión de 2.1% en 2025.
La región avanza, pero a un ritmo modesto
El panorama regional sigue siendo desigual. El Banco Mundial estima un crecimiento de 2.2% para América Latina y el Caribe en 2026, frente a 2.4% en 2025.
Entre los riesgos señalados están la volatilidad de los precios de la energía, tasas de interés reales elevadas, limitaciones fiscales y posibles efectos climáticos sobre agricultura e hidroelectricidad.
Qué implica para República Dominicana
La comparación regional refuerza una ventaja relativa para el país, pero no elimina los desafíos internos. Mantener un crecimiento superior al promedio dependerá de sostener inversión, productividad y estabilidad macroeconómica, además de convertir esa expansión en mejores empleos e ingresos.
El informe también pone atención en la inteligencia artificial como una posible fuente de productividad para la región, aunque advierte que su impacto dependerá de la capacidad de las empresas para adoptarla de forma efectiva.
Qué sigue
Las proyecciones del Banco Mundial sirven como referencia, no como resultado garantizado. El desempeño final de 2026 y 2027 dependerá de condiciones externas, decisiones de política económica y la evolución de sectores clave como turismo, construcción, exportaciones y servicios.








