
El abogado asegura que declaraciones de la titular de la Pepca afectan su reputación profesional y podrían impactar su ejercicio legal.
Santo Domingo. El abogado Carlos Balcácer, miembro de la defensa del exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, presentó una querella por presunta difamación e injuria contra la directora de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), Mirna Ortiz.
La querella surge por declaraciones públicas
La acción legal se produce luego de que Ortiz realizara declaraciones a medios de comunicación en las que, según Balcácer, cuestionó su desempeño profesional durante las audiencias del juicio de fondo relacionado con el denominado caso Medusa.
El jurista sostiene que las expresiones atribuidas a la titular de la Pepca afectan directamente su honor, reputación y trayectoria profesional, construida durante décadas de ejercicio en los tribunales dominicanos.

Reclama indemnización de RD$25 millones
De acuerdo con la querella, Balcácer solicita una indemnización de RD$25 millones por daños y perjuicios, argumentando que las declaraciones podrían afectar la confianza de sus clientes y generar consecuencias negativas en su actividad profesional.
El abogado considera que los comentarios realizados por la funcionaria exceden los límites del debate jurídico y constituyen una afectación a su imagen personal y profesional.
El caso Medusa continúa en los tribunales
La controversia surge en medio del desarrollo del juicio de fondo del caso Medusa, uno de los expedientes de presunta corrupción administrativa más relevantes de los últimos años en República Dominicana.
En este proceso judicial, el exprocurador Jean Alain Rodríguez figura como principal acusado junto a otros imputados vinculados al expediente presentado por el Ministerio Público.
Un nuevo capítulo en la confrontación judicial
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre la admisión o el curso procesal que seguirá la querella presentada por Balcácer.
El incidente añade un nuevo episodio a las tensiones que han caracterizado el proceso judicial, marcado por frecuentes confrontaciones entre representantes del Ministerio Público y los abogados de la defensa durante las distintas fases del caso.








