
Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) perdieron el equivalente al 43.5% de la energía adquirida durante el período analizado, una brecha que combina energía no facturada y montos facturados que no fueron cobrados.
De acuerdo con cifras citadas por el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), las EDE compraron 9,940.1 gigavatios hora (GWh), de los cuales 3,889.4 GWh no llegaron a facturarse. Otros 431.7 GWh fueron facturados, pero no cobrados.
Cómo se forma el 43.5%
La energía no facturada representó 39.1% de lo adquirido. A eso se sumó otro 4.3% correspondiente a energía facturada que no fue cobrada. En conjunto, ambas partidas explican el 43.5% señalado como pérdida total.

Las causas pueden incluir pérdidas técnicas de la red, deficiencias de infraestructura y pérdidas no técnicas, entre ellas conexiones irregulares y consumo que no llega a registrarse correctamente.
El impacto fiscal
El problema no termina en las distribuidoras. Hasta julio de 2026, la ejecución presupuestaria del Gobierno central registraba RD$68,673.3 millones en transferencias a las EDE, según los datos citados por CREES.
El centro estima que el déficit de las distribuidoras podría cerrar el año en RD$118,000 millones, equivalentes a alrededor de US$1,965 millones y cerca de 1.3% del producto interno bruto.
Por qué importa
Mientras una proporción tan alta de la energía comprada no se convierta en ingresos efectivos, el sistema seguirá necesitando recursos públicos para cubrir la brecha. Eso traslada parte del costo de las ineficiencias a las finanzas del Estado y, en última instancia, a los contribuyentes.
El desafío combina inversión en redes, reducción de pérdidas técnicas, control del fraude y mejora de la gestión comercial y de cobros.
Fuentes: CREES, Diario Libre y EH+.









