



Caracas / Washington. Estados Unidos ejecutó durante la madrugada de este sábado 3 de enero de 2026 una operación militar en Venezuela que incluyó bombardeos contra objetivos en distintos puntos del país y la presunta captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, según declaraciones públicas del presidente estadounidense, Donald Trump.
Trump sostuvo que Maduro y Flores fueron detenidos por fuerzas estadounidenses y trasladados fuera del territorio venezolano. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, indicó que ambos enfrentarían cargos en tribunales estadounidenses, mencionando imputaciones relacionadas con narcotráfico y armas.
En Caracas y otras zonas del país, medios internacionales y testimonios recogidos en coberturas en vivo reportaron explosiones y el sobrevuelo de aeronaves en horas de la madrugada. A lo largo de la mañana, voceros del oficialismo venezolano denunciaron lo ocurrido como una “agresión” y exigieron “pruebas de vida” del mandatario, afirmando que no contaban con información verificable sobre su paradero.
Daños y situación operativa
Mientras el foco internacional se concentraba en la situación política y la confirmación de la captura, fuentes citadas por Reuters señalaron que las instalaciones petroleras clave de la estatal PDVSA no habrían sufrido daños y que la producción y refinación se mantenían operativas, aunque se reportaron afectaciones severas en el puerto de La Guaira (no dedicado a exportación petrolera, según esas mismas fuentes).
Reacciones: condenas, cautela y llamados al derecho internacional
Las reacciones internacionales fueron inmediatas y marcadas por la polarización:
México condenó la acción militar unilateral y reiteró principios de la Carta de la ONU sobre la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Brasil, a través del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, calificó la operación como una violación grave de la soberanía y advirtió sobre un precedente “extremadamente peligroso”, llamando a que el tema sea canalizado por vías multilaterales.
Coberturas en directo también registraron posicionamientos de gobiernos y actores políticos en Europa y América, con mensajes que van desde el apoyo a una transición hasta el llamado explícito al respeto del derecho internacional.
Un escenario de alta incertidumbre
Más allá de las afirmaciones de Washington, la situación abre un período de incertidumbre institucional en Venezuela: quién ejerce el control efectivo del Ejecutivo, cómo responderán las fuerzas de seguridad, y si se consolidará un gobierno de transición o una escalada del conflicto. También se espera el peso de la diplomacia regional y de organismos multilaterales ante el impacto que un episodio de esta magnitud tiene sobre la estabilidad del Caribe y Sudamérica.
Qué falta por confirmar (claves informativas)
Confirmación independiente plena del lugar y condiciones en que se encuentra Maduro.
Balance oficial de víctimas y daños en Venezuela tras los bombardeos.
Base jurídica y alcance del proceso anunciado en EE. UU.
Reacción institucional interna (FANB, Tribunal Supremo, Asamblea Nacional, etc.).








