

Teherán / Medio Oriente. – Una gran explosión sacudió el centro de Teherán este jueves en medio de la escalada militar entre Estados Unidos y Irán, lo que confirma que el conflicto está entrando en una nueva fase de confrontación directa.
El estallido ocurrió durante una manifestación masiva en la capital iraní y se produjo mientras continúan los ataques aéreos y con drones entre las fuerzas de Irán y la coalición formada por Estados Unidos e Israel.
Guerra se expande por todo el Medio Oriente
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero de 2026, ha provocado ataques en múltiples países de la región, incluidos Bahréin, Kuwait, Líbano y el Golfo Pérsico, lo que evidencia una expansión del enfrentamiento más allá del territorio iraní.
Las autoridades iraníes han respondido con misiles y drones contra bases militares y objetivos estratégicos aliados de Washington, mientras milicias regionales también han entrado en combate.
Nuevo líder iraní amenaza con intensificar la guerra
En medio del conflicto, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, advirtió que continuará la ofensiva contra Estados Unidos y sus aliados, incluyendo posibles ataques a instalaciones militares en la región.
El dirigente también defendió el cierre del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, por donde circula cerca del 20 % del petróleo global, lo que ha provocado un fuerte impacto en los mercados internacionales.
Crisis energética global
La Agencia Internacional de Energía advirtió que el conflicto ha generado la mayor interrupción del suministro petrolero en la historia reciente, con millones de barriles diarios fuera del mercado.
Como consecuencia, el precio del petróleo ha superado nuevamente los 100 dólares por barril, provocando volatilidad en los mercados financieros y temores de una recesión global si el conflicto se prolonga.
Expertos señalan que la guerra ya ha dejado más de 2,000 muertos y miles de heridos, además de millones de desplazados en la región.








