
HATO MAYOR.– Ganaderos de Hato Mayor y El Seibo plantearon al Gobierno necesidades que van desde la reparación de caminos interparcelarios y el acceso a energía eléctrica hasta medidas frente a la sequía, el cuatrerismo y las dificultades para comercializar la leche.
Los reclamos surgieron durante un proceso de consultas encabezado por el asesor agropecuario del Poder Ejecutivo, Eric Rivero, con asociaciones de productores de ambas provincias para evaluar el impacto de programas dirigidos al sector ganadero y determinar cuáles áreas requieren mayor atención.
La agenda incluye una revisión territorial del Proyecto de Mejoramiento de la Ganadería en República Dominicana (PROMEGAN) y del Proyecto para la Normalización de las Procesadoras de Lácteos (NOPROLAC).

¿Qué están pidiendo los ganaderos de Hato Mayor y El Seibo?
Durante los encuentros participaron representantes de asociaciones de ganaderos de Hato Mayor, Guayabo Dulce, Sabana de la Mar y Mata de Palma, así como de la Asociación de Productores de Leche del Este.
Entre las principales necesidades identificadas figuran:
- instalación y adecuación de centros de acopio de leche;
- acceso estable a energía eléctrica;
- incorporación de sistemas de energía solar;
- medidas para enfrentar los efectos de la sequía;
- acciones contra el cuatrerismo;
- reparación de caminos interparcelarios;
- apoyo para mejorar la producción y comercialización de leche.
Rivero sostuvo que escuchar directamente a los productores permitirá determinar qué políticas están funcionando y cuáles necesitan ajustes en función de las condiciones de cada comunidad.
“El presidente Luis Abinader nos ha enseñado que el mejor gobierno es el que se hace escuchando a la gente. Las políticas públicas deben servir para que las personas vivan y trabajen mejor. Esa es la esencia de las acciones e inversiones que hemos impulsado en favor de la ganadería”, expresó.
Gobierno evalúa el impacto de PROMEGAN y NOPROLAC
Rivero estuvo acompañado por Luis Sánchez Falette, director ejecutivo del Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (CONALECHE), y por el senador de El Seibo, Santiago Zorrilla.
El proceso busca conocer directamente entre los productores los resultados obtenidos por PROMEGAN y NOPROLAC y utilizar esas evaluaciones para orientar las próximas intervenciones del Gobierno.
PROMEGAN está dirigido principalmente a pequeños y medianos ganaderos e incluye asistencia técnica, mejoramiento genético mediante inseminación artificial, apoyo para pastos y otras medidas destinadas a elevar la productividad de las fincas.
NOPROLAC, en cambio, concentra parte de sus esfuerzos en las procesadoras de lácteos, con intervenciones destinadas a mejorar infraestructura, equipamiento, inocuidad y estándares de producción.
Centros de acopio pueden mejorar el precio de la leche
Uno de los temas a los que Rivero otorgó mayor importancia fue la disponibilidad de centros de acopio.
Según explicó, contar con instalaciones adecuadas permite conservar la leche en mejores condiciones y fortalece la capacidad de negociación de pequeños productores al momento de venderla.
El funcionario indicó que dentro de los programas gubernamentales se han adecuado centros de acopio y se han incorporado soluciones de energía solar para reducir dificultades operativas.
También informó que PROMEGAN dispondrá de nuevos recursos en 2027 para continuar ampliando sus intervenciones, según lo planteado durante los encuentros con los ganaderos.
Caminos, sequía y electricidad siguen entre los desafíos del campo
Las consultas muestran que parte de los desafíos de la ganadería en el Este no depende únicamente de aumentar la cantidad de animales o mejorar la genética.
El estado de los caminos rurales puede afectar el transporte de leche y otros productos; la falta de electricidad complica la refrigeración en determinadas comunidades; y los períodos de sequía elevan las dificultades para mantener agua y alimento suficiente para el ganado.
A esos problemas se suma el cuatrerismo, señalado por los productores entre las preocupaciones que afectan directamente la seguridad y rentabilidad de sus explotaciones.
El Gobierno plantea utilizar las consultas territoriales para identificar cuáles intervenciones deben priorizarse y medir de manera más directa los resultados de los programas destinados al sector ganadero.









