
París.— La Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) proyectó que la oferta mundial de petróleo caerá en promedio 5.7 millones de barriles diarios en 2026, hasta situarse en 100.7 millones de barriles por día, en medio de persistentes interrupciones en Oriente Medio y mayores riesgos para el transporte de crudo.
La previsión aparece en el Oil Market Report de septiembre de 2026, publicado este viernes 11 de septiembre. La agencia revisó a la baja su estimación anterior y advirtió que la recuperación completa de los suministros del Golfo se ha pospuesto hasta 2027.
Producción cayó en agosto
Según la IEA, la producción mundial de petróleo disminuyó en agosto en 1.6 millones de barriles diarios frente al mes anterior, hasta 100.1 millones de barriles por día.

La agencia indicó que más de 10 millones de barriles diarios de producción del Golfo permanecieron fuera del mercado durante el mes, debido a elevados riesgos de seguridad y dificultades para normalizar los flujos.
Para 2027, la IEA prevé una recuperación de alrededor de 8 millones de barriles diarios en la producción mundial, siempre que los suministros afectados puedan volver gradualmente al mercado.
Inventarios mundiales continúan disminuyendo
El informe señala que los inventarios mundiales observados de petróleo disminuyeron otros 95 millones de barriles en agosto, elevando a 507 millones de barriles la reducción acumulada desde febrero.
Ese descenso equivale a una caída promedio de 2.8 millones de barriles diarios durante ese período. El volumen de petróleo almacenado en tránsito marítimo también disminuyó, en un contexto de ataques y restricciones que han afectado el movimiento de cargamentos desde Oriente Medio.
Demanda también se debilita
La IEA recortó además su previsión sobre el consumo global. Ahora estima que la demanda mundial de petróleo disminuirá en 2.5 millones de barriles diarios durante 2026, una caída 940,000 barriles diarios mayor que la proyectada en el informe anterior.
Para 2027, el organismo espera una recuperación de aproximadamente 2.6 millones de barriles diarios en la demanda mundial.
Entre los factores que presionan el consumo figuran los elevados precios de los combustibles, las interrupciones en las cadenas internacionales de suministro y la menor disponibilidad de productos derivados.
Precios bajo fuerte presión
El informe también refleja el impacto de las tensiones sobre los precios internacionales. El crudo North Sea Dated promedió 91 dólares por barril en agosto, un incremento de 7.61 dólares frente al mes anterior, y alcanzó 113.48 dólares por barril el 9 de septiembre.
La IEA atribuyó el endurecimiento del mercado a las interrupciones simultáneas en Oriente Medio y Rusia, así como al aumento de los costos del transporte marítimo y la reducción de inventarios.
El escenario mantiene bajo presión a las economías importadoras de petróleo y derivados, ante el riesgo de que una menor disponibilidad internacional de crudo y combustibles se traduzca en mayores costos energéticos y presiones inflacionarias.









