
El bloque del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lleva ventaja en el escrutinio de las elecciones parlamentarias celebradas el martes 27 de octubre, pero todavía no alcanza los 61 escaños necesarios para controlar por sí solo la Knéset. La votación dejó un escenario abierto en el que contar los sufragios restantes y negociar posibles apoyos será decisivo.
Según un corte de resultados parciales difundido la mañana del miércoles 28 por la Comisión Electoral Central y recogido por The Times of Israel, con el 66.2 % de las mesas contabilizadas, el bloque favorable a Netanyahu proyectaba 56 de los 120 escaños. Las fuerzas de oposición encabezadas por Gadi Eisenkot sumaban 48 y las formaciones árabes, 16. Estas cifras son provisionales y pueden cambiar.
¿Por qué la ventaja no asegura el Gobierno?
En Israel, los electores votan por partidos que luego necesitan construir una mayoría parlamentaria. El número clave es 61 diputados de una cámara de 120. Por eso, encabezar la votación o ser la fuerza más grande no equivale automáticamente a garantizar un nuevo Ejecutivo.

El Likud de Netanyahu aparece como el partido con más respaldo en el conteo parcial, mientras Yashar, liderado por el exgeneral Gadi Eisenkot, se consolida como su principal competidor. Los partidos de mayoría árabe podrían tener un peso significativo en la aritmética parlamentaria, aunque su participación en eventuales acuerdos no está asegurada.
Lo que falta por definir
El escrutinio aún incluye votos que se contabilizan posteriormente, entre ellos los emitidos mediante sobres especiales por militares. Además, el reparto final depende del porcentaje definitivo obtenido por cada lista y de cuáles superen el umbral electoral.
Una vez se establezca el resultado, el presidente israelí, Isaac Herzog, deberá consultar a los partidos y encargar la formación de Gobierno al dirigente que considere con mayores posibilidades de reunir respaldo parlamentario. Hasta entonces, las declaraciones de victoria de los distintos bloques deben distinguirse de un resultado oficial definitivo.
Estas elecciones se celebraron después de varios años de guerra y profunda polarización política. El escenario que resulte de las negociaciones influirá en la conducción interna de Israel y en sus decisiones sobre seguridad y relaciones regionales.
Fuentes: recuento parcial de la Comisión Electoral Central citado por The Times of Israel y cobertura de Associated Press, consultados el 28 de octubre de 2026.









