
Artículo 27 | Por Yoarem Monegro
Nota editorial para revisión del borrador: artículo de opinión. Las afirmaciones, interpretaciones y citas reflejan el texto de la autora y requieren verificación editorial antes de su publicación.
El punto ciego que amenaza la paz y la seguridad mundial bajo la ilusión de la soberanía nacional
Fronteras de papel: la grieta invisible que amenaza la paz global
Al parecer, el tablero geopolítico cambió y estamos viendo, a nivel internacional, el ensayo o la antesala de una Tercera Guerra Mundial. Es increíble cómo los países que gozaban de una cultura y una arquitectura que, por siglos, fueron referentes en los libros de historia universal, en estos últimos días se parecen a los escenarios de la trilogía de películas que fueron una crónica de una muerte anunciada: Olimpo bajo fuego (2013), Londres bajo fuego (2016) y Presidente bajo fuego (2019). Aunque algunos contextos son distintos, los escenarios, enfoques y objetivos son los mismos.

Cuando la mayor debilidad del ser humano es la ambición, el poder no es suficiente. En hechos lamentables y desmedidos, hemos visto cómo la seguridad nacional ha sido lacerada en gran parte de los países de Europa, y qué decir de Occidente, como resultado de la permisividad migratoria que ha favorecido y enriquecido a grandes intereses económicos a costa de la soberanía nacional. Sostenemos la frase: «Pongamos las barbas en remojo».
Europa está compuesta por 44 países. La educación, la civilización y hasta la compatibilidad de culturas favorecieron que, en muchas naciones europeas, al compartir intereses similares, sus fronteras tuvieran características diferentes a las de otros territorios, salvo algunas excepciones. Ejemplo de ello es el visado Schengen, diseñado para permitir la circulación dentro del espacio Schengen, un área de libre circulación integrada por 29 países.
Los temas que más apasionan al ser humano, aun sin tener la preparación adecuada, son los siguientes: deporte, medicina, política y, el más complejo, religión. Son temas que, si no se administran bien dentro de un conglomerado de personas, generan conflictos, mucho más cuando existe una migración abierta.
El detonante silencioso de las guerras del siglo XXI
La migración excesiva de un país cualquiera hacia otro es una bomba cuya detonación es solo cuestión de tiempo. Lo que está sucediendo no solo en Europa, sino incluso en Estados Unidos, se ha visto venir, y situaciones similares seguirán ocurriendo si no se toman cartas en el asunto. Existe una fuerte población africana y haitiana que ha arrabalizado el territorio americano. En América y el Caribe tenemos otros países que están en aviso y no lo han notado, como Argentina, México, República Dominicana y Brasil, entre otros.
Las situaciones relacionadas con el incremento de los precios, la canasta básica, el transporte y el combustible son problemáticas sociales y económicas, pero no han sido el detonante. Este es de carácter religioso y está vinculado con la toma de poder sobre territorios que consideran suyos (ojo con esto: territorios que entienden que les pertenecen). Destruir monumentos históricos para colgar banderas, como pasó en varios puntos de Francia al colocar la bandera de Palestina, no es una protesta social: es una toma y apropiación del territorio por parte del islam.
Durante las protestas, algunos participantes daban agua a los policías. ¿Y si hubiera sido veneno? Habrían colapsado todos, porque todos recibieron el agua. ¿De quién fue el fallo? ¿De quien la regaló, de quienes la recibieron o de los superiores que no tenían debidamente hidratados a los policías?
Este punto también sirve de enseñanza sobre las debilidades de Occidente. No de todos los países, porque en El Salvador se logró estabilidad con un sistema de mano dura, y ha servido de ejemplo: quererlo es todo.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo en un mensaje desde su cuenta oficial: «Lo que está ocurriendo en Francia no es menos que una migración masiva fuera de control. Esto no se trata de escuelas, se trata de que el islam quiere tomar el control de un país que alguna vez fue grande».
Algunas cifras
Cerca de 550,000 personas, distribuidas en 110 marchas, estuvieron movilizándose este pasado sábado 17 de octubre en distintas manifestaciones. Se registraron 1,200 detenidos en un solo día, 150 policías heridos el domingo 18 de octubre y nueve ciudades con saqueos, según datos proporcionados por el Ministerio del Interior en París.
Por su parte, la central CGT indicó que eran 800,000 personas. Esta es la mayor movilización de la ola migratoria que empezó en septiembre de este año 2026.
¿Dónde iniciará el próximo conflicto?
Por el momento, se destruyeron 143 años de historia con el colapso del Ayuntamiento de Limoges, al que, para completar el hecho, le prendieron fuego: un patrimonio cultural hecho pedazos.
Europa está en alerta. En los cielos se visualizan los aviones de combate de la OTAN que despegaron durante la madrugada del 18 de octubre desde una base en Lituania para interceptar un dron no identificado que cruzó el espacio aéreo sin autorización y que luego se estrelló cerca de Pasvalys, junto a la frontera con Letonia.
Efecto dominó
Entre las medidas previstas se encuentran deportaciones masivas en toda Europa y un cierre definitivo de las fronteras hasta nuevo aviso. Esto causará un impacto en la economía de Occidente, porque las exportaciones se verán afectadas; de igual modo, ocurrirá con otros países.
Las ventas de productos nacionales, por su parte, recibirán un espaldarazo, porque tendrán que bajar los precios debido al impacto del conflicto.
A esto se suma que, en el caso de Colombia, se anunció el cierre de 14 embajadas y aproximadamente 15 consulados, lo que también afectará las relaciones exteriores de ese país como medida preventiva ante la ola migratoria extranjera.
Sin ley ni control: la debilidad migratoria y fronteriza que no se muestra
Hace poco, el Gobierno alemán implementó un sistema mixto en el que el reclutamiento sigue siendo voluntario, pero la administración y ciertos registros vuelven a ser obligatorios mediante una norma que entró en vigor el 1 de enero de 2026. Por otro lado, en este país se ha solicitado la deportación masiva de los sirios.
De igual modo, en la República Dominicana, anteriormente el reclutamiento se realizaba una o dos veces al año. Sin embargo, hemos visto varios procesos de reclutamiento en lo que va de año, destinando recursos incluso a las provincias para brindar oportunidades de ingreso.
El tráfico de armas, tanto de salida como de entrada, no es ajeno a esta realidad, al igual que el tráfico de sustancias controladas, las drogas y la fabricación vinculada a ambos negocios ilícitos.
Esto es un arma de doble filo y un cuchillo en la garganta, porque se están estableciendo y permitiendo operaciones a ciudadanos internacionales que tienen carta blanca para circular: desde mexicanos, colombianos, venezolanos, musulmanes y árabes, hasta la masiva invasión haitiana.
La ilusión de la soberanía: el colapso de los límites territoriales
Todo ocurre por etapas o fases. En muchos países de Europa comenzaron con importantes aportes, inversiones y construcciones —mezquitas, empresas y fuentes de empleo— hasta llegar a lo que hoy estamos viendo.
¿Acaso esto suena familiar?
Es lamentable ver a la «ciudad del amor» llena de humo y basura, con la bandera de Palestina en sus torres; o a los españoles en Ceuta, que no pueden enviar a sus hijos a los colegios y temen salir a las calles como consecuencia de la crisis migratoria, mientras Alemania realiza movimientos estratégicos.
Por otro lado, se han tenido que desviar aviones por amenazas de bomba, como ha sido el caso de la ruta Israel-Austria. Esto recuerda aquellas fechas históricas en las que se registraron múltiples casos similares.
Según las trilogías cinematográficas mencionadas, había varios objetivos al mismo tiempo, y estamos presenciando algo similar, aunque bajo una modalidad diferente.
Mientras tanto, Amnistía Internacional protesta frente a la Embajada dominicana, pidiendo que se detengan las «políticas migratorias racistas» en la República Dominicana.
¿Qué pretenden?
Fronteras abiertas, conflictos ciegos
Lo que hemos visto en Europa no son simples protestas sociales: son conflictos ideológicos por la conquista de un territorio, con intenciones de extenderse hacia Occidente.
Según Nayib Bukele, presidente de El Salvador: «Francia podría lograrlo en una semana, la violencia contra quienes protegen a la ciudadanía no puede normalizarse».
En la República Dominicana ya tenemos una suma incontable de haitianos, además de mezquitas, restaurantes, construcciones e inversionistas de varias nacionalidades.
Tenemos como vecinos directos a una población fuera de control, armada y sin gobierno, en cuyo territorio existe, además, un asentamiento internacional que debe tomarse en consideración y que, a la luz de los ejemplos internacionales, debería hacernos reflexionar.
¿Qué sigue? ¿Estamos preparados?
@yoaremmonegro
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Sobre la autora: Yoarem Monegro es licenciada en Relaciones Internacionales, posee exequátur, maestrías en Defensa y Seguridad Nacional y en Diplomacia, un posgrado en Geopolítica y especialización en Narcotráfico y Terrorismo Internacional. Es docente y asesora de tesis en materia de contenido.








