
Santo Domingo. El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, defendió el carácter político del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y afirmó que los principales partidos han actuado de manera similar dentro de ese organismo al momento de participar en los procesos de selección y evaluación de jueces.
Molina planteó que el CNM es, por su propia composición constitucional, un órgano político, aunque diferenció ese carácter de una actuación estrictamente partidaria.
Molina pone el foco en la naturaleza del CNM
Las declaraciones del presidente de la Suprema Corte se producen en medio del debate sobre el peso de los partidos y de los actores políticos en las decisiones del Consejo Nacional de la Magistratura.

Según Molina, la participación de representantes del Poder Ejecutivo, el Congreso y otras instancias convierte al CNM en un espacio inevitablemente político, por lo que el análisis debe concentrarse en la calidad y transparencia de sus decisiones.
Dice que los partidos han actuado de manera parecida
El magistrado sostuvo que, en distintos momentos, los partidos políticos han asumido comportamientos similares dentro del Consejo, una afirmación que introduce un nuevo elemento al debate sobre la independencia judicial y la influencia política en los procesos de escogencia.
Sus declaraciones no equivalen a una acusación específica contra una organización política en particular, sino a una valoración general sobre la dinámica histórica del CNM.
Decidió no someterse a evaluación para continuar en la Suprema
Molina también ha informado que no se someterá al proceso de evaluación para permanecer otro período como juez de la Suprema Corte de Justicia, decisión que añade relevancia a sus pronunciamientos sobre el funcionamiento del sistema de selección judicial.
El CNM tiene entre sus atribuciones constitucionales la designación de jueces de las altas cortes, por lo que sus decisiones suelen generar amplio interés político e institucional.
Hasta el momento, las declaraciones de Molina se mantienen como una posición personal e institucional dentro del debate sobre el papel del Consejo Nacional de la Magistratura y la relación entre política e independencia judicial.









