
São Paulo. La carrera presidencial de Brasil se estrechó este lunes 14 de septiembre, con dos encuestas nacionales que muestran escenarios de empate técnico entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro de cara a una eventual segunda vuelta.
El dato más relevante no es una ventaja clara de uno de los dos, sino la convergencia de sondeos que apuntan a una elección mucho más cerrada a pocas semanas de la primera vuelta del 4 de octubre.
BTG/Nexus da una leve ventaja a Lula
Una encuesta de BTG Pactual/Nexus sitúa a Lula con 42 % de intención de voto en primera vuelta y a Flávio Bolsonaro con 37 %. En un eventual balotaje, el mandatario aparece con 47 % frente a 46 % del senador, una diferencia dentro del margen de error.

El estudio entrevistó a 2,003 personas entre el 11 y el 13 de septiembre y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.
Quaest coloca a Flávio por delante, pero dentro del margen
Otro levantamiento divulgado este lunes, de Quaest, presenta un escenario distinto en la segunda vuelta: Flávio Bolsonaro alcanza 42 % y Lula 40 %. Esa diferencia también se mantiene dentro del margen de error de dos puntos, por lo que el resultado se considera técnicamente empatado.
En primera vuelta, la misma medición mantiene a Lula por delante con 36 %, frente a 31 % de Flávio. Quaest entrevistó a 2,004 electores entre el 10 y el 13 de septiembre.
La segunda vuelta luce cada vez más probable
Las elecciones brasileñas están previstas para el 4 de octubre. Si ningún candidato supera el 50 % de los votos válidos, los dos primeros pasarán a una segunda vuelta el 25 de octubre.
Los sondeos recientes sugieren que Lula conserva una ventaja en la primera ronda, pero esa distancia se reduce cuando la disputa se proyecta a un cara a cara con Flávio Bolsonaro.
Mercados siguen de cerca el giro electoral
La reducción de la brecha también tiene una lectura económica. Inversionistas y mercados brasileños siguen con atención el desempeño de Flávio Bolsonaro, percibido por parte del sector financiero como más cercano a una agenda promercado.
La reacción de los activos brasileños dependerá no solo de quién lidere los próximos sondeos, sino también de las señales de política fiscal, gasto público, impuestos y conducción económica que emitan ambas campañas.
Qué sigue
Con menos de tres semanas para la primera vuelta, la volatilidad de las encuestas aumenta el peso de los debates, alianzas y errores de campaña. El panorama actual indica una competencia abierta y sin favorito claro para un eventual balotaje.









