
Fuerzas yemeníes respaldadas por Arabia Saudita lanzaron una nueva ofensiva contra posiciones hutíes cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, según informaciones divulgadas este 5 de octubre.
La operación busca recuperar terreno en zonas estratégicas del oeste de Yemen y aumentar la presión sobre el movimiento hutí, que mantiene control sobre amplias áreas del país y ha protagonizado ataques contra embarcaciones en el mar Rojo.
Por qué Bab el-Mandeb es clave
El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico. Por esa vía transita una parte relevante del comercio marítimo internacional, incluidos cargamentos energéticos y mercancías con destino a Europa y Asia.

Cualquier escalada militar alrededor de este corredor puede afectar costos de transporte, seguros marítimos y tiempos de navegación, especialmente cuando las compañías optan por desviar barcos alrededor del cabo de Buena Esperanza.
Una guerra que sigue fragmentada
Yemen permanece dividido entre distintas fuerzas políticas y militares. Los hutíes controlan Saná y buena parte del norte y oeste del país, mientras otras facciones respaldadas por actores regionales mantienen posiciones en el sur y otras zonas.
La intervención de Arabia Saudita y otros países ha marcado el conflicto durante años, aunque el frente ha atravesado periodos de menor intensidad y negociaciones intermitentes.
Qué puede cambiar con la ofensiva
Si las fuerzas anti-hutíes logran avances sostenidos alrededor de Bab el-Mandeb, podrían modificar el equilibrio militar en una zona de alto valor estratégico. Sin embargo, la situación sobre el terreno sigue siendo volátil y cualquier avance inicial debe evaluarse con cautela.
Para los mercados internacionales, el principal foco será determinar si la nueva fase de combates aumenta el riesgo para la navegación comercial en el mar Rojo y sus alrededores.









