
Viena.– La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) decidió este miércoles 9 de septiembre de 2026 remitir el expediente nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por primera vez desde 2006, en medio de cuestionamientos sobre el cumplimiento de sus obligaciones de salvaguardias.
La resolución fue aprobada con 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones, mientras un miembro no participó en la votación.
La medida eleva nuevamente el caso iraní al principal órgano de seguridad de la ONU, pero no implica automáticamente nuevas sanciones. Cualquier paso adicional dependerá de las decisiones que adopte el Consejo de Seguridad.

OIEA reclama mayor cooperación de Teherán
La decisión está vinculada a asuntos pendientes sobre material nuclear y actividades detectadas en instalaciones que no habían sido declaradas previamente ante el organismo.
El OIEA ha reclamado a Irán explicaciones suficientes, acceso a la información requerida y cooperación con los mecanismos de verificación establecidos en su acuerdo de salvaguardias.
El organismo ha señalado que la falta de respuestas completas limita su capacidad para verificar que todo el material nuclear declarado por Irán permanezca destinado exclusivamente a fines pacíficos.
Primera remisión desde 2006
La decisión tiene un peso diplomático especial porque es la primera vez en 20 años que la Junta de Gobernadores del OIEA remite nuevamente el expediente iraní al Consejo de Seguridad.
En 2006, el caso nuclear de Irán ya había sido trasladado a Naciones Unidas, lo que posteriormente derivó en varias resoluciones del Consejo de Seguridad relacionadas con sus actividades de enriquecimiento de uranio y sus obligaciones de cooperación.
Irán rechaza la resolución
El Gobierno iraní rechazó la decisión y sostiene que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos.
Teherán también ha cuestionado la actuación de los países occidentales que promovieron la resolución y ha insistido en que las condiciones de seguridad de los últimos años han afectado la cooperación con los inspectores internacionales.
Hasta ahora, el OIEA no ha afirmado que Irán posea un arma nuclear.
Consejo de Seguridad decidirá próximos pasos
La remisión abre una nueva fase diplomática. Los 15 miembros del Consejo de Seguridad deberán evaluar el expediente y decidir si adoptan medidas adicionales.
Rusia y China, miembros permanentes del Consejo con poder de veto, se opusieron a la resolución en la Junta de Gobernadores del OIEA, un factor que podría influir en cualquier intento de aprobar nuevas decisiones sobre Irán en Naciones Unidas.
La decisión vuelve a colocar el programa nuclear iraní en el centro de la agenda internacional en un contexto de fuertes tensiones regionales y diplomáticas.









