
El Partido Demócrata conquistó este martes 3 de noviembre un escaño del Senado de Estados Unidos que estaba en manos republicanas: Roy Cooper derrotó a Michael Whatley en Carolina del Norte, según la proyección electoral de Associated Press (AP). El resultado representa un avance concreto para los demócratas, aunque todavía no determina quién controlará la cámara alta.
En otros dos resultados anunciados durante la noche, el senador demócrata Jon Ossoff ganó la reelección en Georgia frente al republicano Mike Collins, mientras Chris Pappas se impuso a John Sununu en Nuevo Hampshire. Esas victorias permiten al partido defender otros dos escaños mientras busca sumar los necesarios para alcanzar la mayoría. Los resultados fueron reportados por Associated Press.
Por qué Carolina del Norte cambia el cálculo del Senado
La contienda de Carolina del Norte se celebró para sustituir al senador republicano Thom Tillis, quien decidió no buscar otro mandato. La victoria de Cooper significa que el puesto pasará a la columna demócrata y se convierte en uno de los cambios partidarios más importantes de la jornada.

Antes de las elecciones, los republicanos mantenían el control del Senado. Para obtener la mayoría, los demócratas necesitaban una ganancia neta de cuatro escaños. Ganar Carolina del Norte ayuda a reducir esa distancia, pero aún se requieren resultados de otras contiendas.
Georgia y Nuevo Hampshire: dos escaños que los demócratas conservaron
En Georgia, la reelección de Ossoff frustró una de las oportunidades republicanas para ganar un asiento adicional. En Nuevo Hampshire, Pappas fue elegido para sustituir a la senadora demócrata Jeanne Shaheen, quien se retira. Estos triunfos no equivalen a nuevos escaños arrebatados al partido rival: consolidan la representación demócrata en ambos estados.
Qué falta por definirse
El control del Senado y de la Cámara de Representantes permanece sujeto a los resultados de otras elecciones. AP indicó que seguían pendientes contiendas decisivas en varios estados. Por eso, estas victorias deben leerse como resultados estatales confirmados por la proyección de AP, no como una declaración de mayoría nacional.
Las elecciones de medio término determinan la composición del Congreso durante los últimos dos años del segundo mandato de Donald Trump. Una mayoría opositora en alguna de las cámaras modificaría la relación política entre la Casa Blanca y el Legislativo, pero ese escenario depende de la suma final de escaños.






