



Zelenski pide más sanciones y respaldo militar mientras delegaciones de Rusia, Ucrania y EE. UU. retoman negociaciones en Suiza.
Ginebra / Kiev. — Rusia lanzó cerca de 400 drones y 29 misiles de distintos tipos contra Ucrania durante la madrugada de este martes, horas antes del inicio de una nueva ronda de conversaciones de paz en Ginebra, mediadas por Estados Unidos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque como “deliberado” y dirigido principalmente contra el sector energético del país. “Fue un ataque combinado, calculado para causar el mayor daño posible”, afirmó el mandatario, quien llamó a la comunidad internacional a responder con “justicia y fuerza”.
Ucrania denuncia desprecio por la diplomacia
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, sostuvo que la ofensiva demuestra el “desprecio de Moscú por los esfuerzos de paz”.
“Rusia solo entiende el lenguaje de la presión. La diplomacia debe estar respaldada por sanciones y apoyo militar efectivo”, declaró Sybiha, al tiempo que instó a la Unión Europea a aprobar un nuevo paquete de sanciones, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión a gran escala iniciada en febrero de 2022.
Conversaciones tripartitas en Suiza
En paralelo, altos funcionarios de Ucrania, Rusia y Estados Unidos se reúnen en Ginebra en una nueva ronda de negociaciones, con el objetivo de explorar vías para reducir la escalada del conflicto.
Desde el Kremlin se informó que las conversaciones continuarán en los próximos días, aunque no se esperan avances inmediatos.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Ucrania “debería sentarse a la mesa rápidamente”, subrayando la necesidad de mantener abiertos los canales diplomáticos.
Escenario complejo a cuatro años de la guerra
La nueva ronda de diálogo ocurre en un contexto de alta tensión militar y con pocas expectativas de avances sustanciales. Analistas señalan que Moscú mantiene demandas consideradas maximalistas por Kiev, lo que dificulta un acuerdo inmediato.
Mientras tanto, los ataques a infraestructuras críticas ucranianas mantienen en alerta a las autoridades y refuerzan la presión internacional sobre el Kremlin.








