
La Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (DEAMVI) ejecutó 130 órdenes de arresto y realizó 46 detenciones en flagrante delito por casos vinculados a violencia de género e intrafamiliar, según informó la Policía Nacional.
El balance refleja la continuidad de los operativos y acciones de respuesta frente a denuncias y hechos que requieren intervención inmediata de las autoridades.
Órdenes judiciales y detenciones en flagrante
Las 130 órdenes ejecutadas corresponden a procesos en los que ya existía una disposición judicial de arresto. A estas se suman 46 detenciones realizadas en situaciones de flagrancia, cuando los agentes intervinieron ante hechos que estaban ocurriendo o acababan de producirse.

La Policía Nacional presentó estas cifras como parte del trabajo de DEAMVI para responder a casos de violencia contra mujeres y dentro del entorno familiar.
Por qué importa el dato
La diferencia entre una orden de arresto y una detención en flagrante es relevante: la primera responde a una decisión judicial previa, mientras la segunda ocurre ante una situación inmediata que permite la actuación directa de los agentes.
En ambos escenarios, los casos deben continuar su curso ante las autoridades competentes, respetando el debido proceso y la presunción de inocencia de las personas involucradas.
Qué sigue
Los expedientes derivados de estas actuaciones pasan al Ministerio Público y a los tribunales cuando corresponde. La efectividad de la respuesta también depende de la protección a las víctimas, el seguimiento a las denuncias y el cumplimiento de las medidas judiciales.






