
Irán acusó este sábado a Estados Unidos de atacar un tanquero iraní cerca de Kharg Island, uno de los puntos más sensibles para las exportaciones petroleras del país, en un nuevo episodio que eleva la tensión en el Golfo y mantiene bajo presión a los mercados energéticos.
La agencia semioficial iraní Tasnim reportó que la embarcación fue alcanzada por cuatro misiles estadounidenses. De acuerdo con los reportes citados por Reuters y medios estatales iraníes, no se registraron víctimas y la tripulación comenzó a ser evacuada.
Hasta el momento de esta publicación no se había divulgado una confirmación inmediata del Comando Central de Estados Unidos sobre la autoría del ataque. Por esa razón, la información sobre la responsabilidad estadounidense se mantiene atribuida a las autoridades y medios iraníes.

Kharg Island, un punto clave para el petróleo iraní
Kharg Island tiene un peso estratégico excepcional para la economía iraní. Históricamente, por esa zona ha pasado la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán, por lo que cualquier incidente militar en sus alrededores puede tener repercusiones más amplias sobre el suministro y las expectativas del mercado petrolero.
Reuters ha señalado que la isla llegó a manejar cerca del 90 % de las exportaciones de crudo del país. El nuevo incidente ocurre después de semanas de fuerte presión sobre la industria petrolera iraní y de nuevos intercambios militares entre Washington y Teherán.
Mercados atentos a una nueva escalada
La situación se produce en un contexto de volatilidad en los precios internacionales de la energía. Una escalada alrededor de instalaciones o rutas vinculadas al petróleo iraní puede incrementar la percepción de riesgo sobre el suministro global y repercutir en las cotizaciones del crudo.
Para economías importadoras de combustibles como República Dominicana, movimientos sostenidos en los precios internacionales del petróleo pueden aumentar las presiones sobre los costos de importación y sobre los mecanismos locales utilizados para contener alzas en los carburantes.
La atención permanece ahora sobre posibles pronunciamientos oficiales de Washington y Teherán y sobre cualquier nuevo movimiento militar en la zona del Golfo.






