
Santo Domingo. La jueza Altagracia Ramírez, del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, dictó este viernes un auto de no ha lugar a favor de los exfuncionarios Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta, quienes figuraban entre los principales imputados en el denominado caso Calamar.
La decisión representa un giro significativo dentro de uno de los expedientes judiciales de mayor repercusión política y mediática en República Dominicana durante los últimos años.
¿Qué implica el auto de no ha lugar?
La figura jurídica del auto de no ha lugar implica que el tribunal considera que las pruebas presentadas durante la fase preliminar no son suficientes para justificar la apertura de un juicio de fondo contra los imputados favorecidos con la decisión.

Además de Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta, la magistrada también emitió decisiones similares a favor de Marcial Reyes, Rosa Arias Ruiz y Daniel Alberto Guerrero Mena.
La decisión se produce luego de extensas jornadas de audiencias en las que las partes presentaron sus argumentos sobre la pertinencia o no de enviar el expediente a juicio.
El Ministerio Público sostenía graves acusaciones
El Ministerio Público había acusado a los imputados de integrar una presunta estructura dedicada a cometer delitos relacionados con corrupción administrativa y manejo irregular de fondos públicos.
Entre las imputaciones presentadas por el órgano acusador figuraban:
- Asociación de malhechores.
- Desfalco.
- Coalición de funcionarios.
- Soborno.
- Falsificación de documentos.
- Lavado de activos.
- Financiamiento ilícito de campañas políticas.
Las autoridades sostenían que dichas acciones habrían generado un perjuicio millonario al Estado dominicano.
Un caso de alto impacto político
Desde su presentación pública, el caso Calamar se convirtió en uno de los procesos judiciales más observados por la opinión pública debido a la relevancia política de algunos de los involucrados.
Gonzalo Castillo se desempeñó como ministro de Obras Públicas y posteriormente fue candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), mientras que José Ramón Peralta ocupó la posición de ministro Administrativo de la Presidencia durante la gestión del expresidente Danilo Medina.
La evolución del expediente ha sido seguida de cerca por distintos sectores políticos, jurídicos y sociales debido a las implicaciones institucionales y al debate nacional sobre la lucha contra la corrupción.
Reacciones y próximos pasos
La decisión judicial podría generar nuevas reacciones tanto de la defensa como del Ministerio Público, entidad que dispone de mecanismos legales para evaluar los próximos pasos dentro del proceso.
Hasta el momento de esta publicación, las autoridades no habían ofrecido detalles adicionales sobre posibles recursos o acciones posteriores relacionadas con la decisión emitida por el tribunal.
El caso Calamar ha sido considerado uno de los expedientes emblemáticos dentro de los esfuerzos de persecución de delitos de corrupción administrativa en el país, por lo que la resolución emitida este viernes marca un momento relevante dentro de la historia reciente del sistema judicial dominicano.









