
Santo Domingo.– El exministro de Educación Roberto Fulcar afirmó que la investigación especial realizada por la Cámara de Cuentas de la República Dominicana (CCRD) a su período al frente del Ministerio de Educación (MINERD), comprendido entre el 17 de agosto de 2020 y el 3 de agosto de 2022, no le atribuye irregularidades de manera personal y que varias de las observaciones corresponden a debilidades administrativas que, según sostiene, comenzaron a ser atendidas durante su gestión.
La lectura del informe, sin embargo, requiere una distinción importante. Aunque Fulcar presenta las conclusiones como observaciones y oportunidades de mejora, reportes que citan el documento de la Cámara de Cuentas recogen hallazgos relacionados con controles internos, inventarios, contrataciones, clasificación contable y otros procedimientos del MINERD durante el período examinado.
Por esa razón, Diario El Caribeño presenta la posición del exministro como su interpretación y defensa frente al proceso de fiscalización, sin convertirla en una conclusión independiente del órgano auditor.

Fulcar defiende las medidas adoptadas durante su gestión
La investigación especial examinó procesos de contratación, ejecución de pagos, adquisición de bienes y servicios, movimientos financieros, equipos tecnológicos, inventarios y nóminas del Ministerio de Educación.
Fulcar sostiene que varias de las debilidades detectadas fueron identificadas durante su administración y que se pusieron en marcha acciones para corregirlas.
Entre los puntos citados por el exfuncionario figuran medidas relacionadas con la clasificación contable y presupuestaria, controles de inventario, organización de expedientes del personal y fortalecimiento de los sistemas administrativos.
“Una auditoría seria permite identificar aquello que debe corregirse, fortalecerse o perfeccionarse. Eso forma parte de la responsabilidad de una buena gestión pública”, expresó Fulcar en declaraciones difundidas junto con su valoración del informe.
El informe recoge hallazgos administrativos y de control
Informaciones publicadas este jueves a partir del informe final de la Cámara de Cuentas señalan, entre otros aspectos, debilidades en los controles de inventario, expedientes administrativos incompletos y un error de clasificación contable por RD$7.7 millones.
También se documentaron situaciones relacionadas con contratos para la adquisición de dispositivos tecnológicos y con la falta de trazabilidad suficiente de determinados recursos educativos y tecnológicos.
En uno de los casos, el informe señala que la falta de ejecución de determinadas garantías contractuales ocurrió durante la administración que asumió después de la salida de Fulcar, por lo que esa actuación específica no corresponde temporalmente a su gestión.
La existencia de estos hallazgos hace necesario diferenciar entre observaciones institucionales, posibles responsabilidades administrativas o civiles asociadas a determinados hechos y la atribución personal de responsabilidad a un funcionario específico.
La gestión auditada coincidió con la pandemia
El período examinado coincidió con la pandemia de COVID-19, cuando el sistema educativo dominicano tuvo que adoptar medidas extraordinarias para garantizar la continuidad de las clases y responder a las necesidades de estudiantes, docentes y familias.
Fulcar ha pedido que las conclusiones sean valoradas dentro de ese contexto y sostiene que las variaciones extraordinarias en precios, suministros y condiciones operativas afectaron diversos procesos institucionales.
El exministro también ha defendido que la emergencia sanitaria no debía convertirse en una excusa para abandonar los principios de transparencia y responsabilidad en la administración de los recursos públicos.
Responsabilidades deben analizarse según las fechas
Otro de los argumentos de Fulcar se concentra en la delimitación temporal de la investigación.
El período examinado concluye el 3 de agosto de 2022, fecha en que terminó su gestión al frente del MINERD. En consecuencia, las actuaciones administrativas posteriores deben ser atribuidas y evaluadas dentro de las administraciones que las ejecutaron.
El exministro sostiene que algunas medidas de mejora comenzaron durante su gestión y que cualquier falta de continuidad posterior no debe ser atribuida automáticamente al período auditado.
Fulcar reivindica su gestión ante la fiscalización
Fulcar afirmó que recibe el proceso con respeto institucional y reiteró que la gestión pública debe evaluarse mediante documentos y evidencias.
“Siempre hemos defendido que la gestión pública debe ser evaluada con documentos, con evidencias y con responsabilidad”, expresó.
El informe de la Cámara de Cuentas y las distintas interpretaciones surgidas tras su divulgación colocan ahora el foco en el alcance específico de cada hallazgo, la administración a la que corresponde temporalmente y las eventuales responsabilidades que el órgano fiscalizador haya establecido para cada caso.









