
El petróleo volvió a encender las alertas este jueves 1 de octubre después de que el crudo Brent subiera más de 4 % y alcanzara los US$102.31 por barril, en medio de nuevas tensiones sobre el suministro mundial de combustibles.
El movimiento llega apenas un día después de que el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) elevara su tasa de política monetaria de 5.25 % a 5.50 % anual y señalara expresamente los mayores precios del petróleo y sus derivados entre los riesgos que están presionando las expectativas de inflación.
Qué empujó el precio del petróleo
De acuerdo con Reuters, el Brent llegó a US$102.31 por barril y el West Texas Intermediate (WTI) a US$92.87, con avances superiores al 4 % durante la jornada.

Entre los factores que elevaron la tensión del mercado figuran reportes sobre una mayor presencia militar estadounidense en Medio Oriente y la decisión de refinerías chinas de suspender exportaciones de productos petroleros fuera de Hong Kong y Macao durante octubre. La medida de China añade presión sobre un mercado de combustibles refinados que ya enfrentaba restricciones, especialmente en diésel.
Otro reporte de Reuters indicó que la suspensión china afecta productos como diésel, gasolina y combustible de aviación, en momentos en que los inventarios y los flujos internacionales siguen condicionados por las disrupciones en Rusia y Medio Oriente.
Por qué importa para República Dominicana
El impacto local no se traduce automáticamente en un aumento inmediato de los precios internos de los combustibles, debido a que esos precios dependen de la política oficial aplicada cada semana y de otros componentes del mercado. Sin embargo, un petróleo internacional persistentemente alto eleva el costo potencial de importación de energía y transporte para una economía importadora neta de hidrocarburos.
El propio Banco Central explicó el miércoles que su decisión de subir la tasa tuvo carácter preventivo ante choques de oferta más persistentes de lo previsto. Entre ellos mencionó los mayores precios del petróleo y sus derivados por el conflicto en Medio Oriente, además de disrupciones en el transporte global y condiciones climáticas adversas.
La entidad monetaria informó que la economía dominicana acumuló un crecimiento de 4.5 % en los primeros ocho meses de 2026 y proyectó una expansión cercana a ese mismo nivel para todo el año. También reportó reservas internacionales en torno a US$15,400 millones al cierre de agosto.
La combinación que vigilan los mercados
El nuevo salto del crudo agrega una capa de incertidumbre porque puede trasladarse a costos de transporte, generación y mercancías importadas si se mantiene en el tiempo. Ese efecto, sin embargo, dependerá de la duración del encarecimiento y de la respuesta de los mercados internacionales de combustibles refinados.
Para República Dominicana, la señal clave en los próximos días será si el Brent se mantiene sobre la zona de US$100 y cómo evoluciona el mercado de diésel, uno de los productos con mayor tensión de oferta. También será relevante la próxima fijación semanal de precios de combustibles y cualquier medida de mitigación que anuncien las autoridades.
Por ahora, el dato internacional refuerza una preocupación que el BCRD ya incorporó a su evaluación monetaria: la energía vuelve a ser uno de los principales canales externos de riesgo para la inflación dominicana.






