
El Gobierno dominicano inició la coordinación interinstitucional para poner en marcha los puertos secos fronterizos contemplados en el Decreto 166-26, una iniciativa que busca reorganizar parte de la logística comercial en la frontera y reforzar los controles aduaneros y de seguridad.
La primera reunión de alto nivel fue encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, con participación de instituciones vinculadas a comercio, impuestos, aduanas, inversión, competitividad, logística y sector empresarial.
De acuerdo con la información oficial de la Presidencia, uno de los planteamientos discutidos fue utilizar el corredor Comendador–Belladère como proyecto piloto, de modo que la experiencia pueda servir de referencia para otros puntos de la frontera.

Qué establece el Decreto 166-26
El decreto, emitido el 16 de marzo de 2026, declaró de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de puertos secos en la zona fronteriza.
La disposición contempla instalaciones en Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales. Estas funcionarían como plataformas logísticas terrestres sujetas a los principios y procedimientos de las zonas primarias aduaneras.
El objetivo oficial es agilizar operaciones de comercio exterior, mejorar la coordinación de controles y fortalecer la posición de República Dominicana como centro logístico regional.
Qué instituciones participan
En la reunión estuvieron representados, entre otros organismos, los ministerios de Hacienda e Industria y Comercio, la Dirección General de Aduanas, la Dirección General de Impuestos Internos, ProDominicana, el Consejo Nacional de Competitividad y la Autoridad Portuaria Dominicana.
También participaron representantes del sector privado, entre ellos el Consejo Nacional de la Empresa Privada, la Asociación de Industrias de la República Dominicana, la Asociación Dominicana de Zonas Francas y la Asociación Dominicana de Centros y Operadores Logísticos.
El encuentro tuvo como propósito identificar responsabilidades, acciones requeridas y mecanismos de coordinación para elaborar una hoja de ruta común.
La coordinación con Haití será clave
El decreto dispone que el Poder Ejecutivo, a través de Cancillería y del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, en coordinación con Aduanas, identifique y negocie con sus contrapartes haitianas las zonas de mayor impacto estratégico para el comercio internacional.
Eso convierte la coordinación binacional en uno de los pasos decisivos para que el proyecto avance desde la planificación hacia una operación efectiva.
Qué sigue
Tras esta primera reunión, las instituciones deberán definir la hoja de ruta, responsabilidades y secuencia de ejecución. El eventual piloto en Comendador–Belladère permitiría medir tiempos, controles y necesidades logísticas antes de extender el modelo a otros cruces fronterizos.









