
Santo Domingo.– Elegir entre un protector solar SPF 30 o SPF 50 no depende únicamente del número que aparece en el envase. La cantidad aplicada, la protección frente a los rayos UVA y UVB y la frecuencia de reaplicación son igual de importantes para reducir el daño causado por la radiación ultravioleta.
La Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda utilizar un protector de amplio espectro, resistente al agua y con SPF 30 o superior. Un SPF 30 filtra aproximadamente el 97 % de los rayos UVB, mientras que factores más altos bloquean un poco más, pero ningún protector elimina el 100 % de la radiación ultravioleta.
Un SPF 50 tampoco significa que pueda aplicarse una sola vez por la mañana y mantenerse protegido durante todo el día.

¿Qué significa SPF?
SPF corresponde al factor de protección solar y se relaciona principalmente con la capacidad del producto para proteger frente a los rayos UVB, responsables en gran medida de las quemaduras solares.
La radiación solar también incluye rayos UVA, vinculados con el envejecimiento prematuro de la piel y otros daños. Por eso, además del número SPF, conviene buscar en la etiqueta la indicación “amplio espectro”, que significa que el producto ofrece protección frente a UVA y UVB.
¿SPF 30 o SPF 50?
Para la mayoría de las personas, un protector SPF 30 correctamente aplicado ofrece un nivel elevado de protección. Un SPF 50 proporciona un margen adicional, pero la diferencia práctica es menor de lo que sugiere la diferencia entre ambos números.
La elección de un SPF más alto puede resultar útil para personas que pasan períodos prolongados al aire libre o que prefieren una protección adicional. Quienes utilizan medicamentos que aumentan la sensibilidad al sol deben consultar con un profesional sanitario sobre las medidas de fotoprotección más adecuadas.
En cualquier caso, un SPF mayor no compensa aplicar muy poca cantidad ni evita la necesidad de reaplicar el producto.
¿Cuánto protector solar hay que utilizar?
La AAD indica que la mayoría de los adultos necesita aproximadamente una onza de protector solar —una cantidad similar a la capacidad de un vaso pequeño de shot— para cubrir adecuadamente toda la piel expuesta que no está protegida por la ropa.
En el rostro, cuello y otras áreas descubiertas debe aplicarse una capa generosa y uniforme. Utilizar apenas unas gotas puede reducir de forma importante la protección real respecto al SPF indicado en la etiqueta.
La recomendación general es aplicar el producto antes de salir al exterior y seguir las instrucciones específicas del fabricante.
¿Cada cuánto hay que reaplicar el protector solar?
Mientras una persona permanezca al aire libre, el protector debe reaplicarse aproximadamente cada dos horas.
También debe volver a aplicarse después de nadar, sudar intensamente o secarse con una toalla.
Los productos etiquetados como resistentes al agua tampoco mantienen su efecto indefinidamente. Según la FDA, las etiquetas deben indicar si conservan la protección durante 40 u 80 minutos al nadar o sudar. Después de ese período debe reaplicarse siguiendo las instrucciones del producto.
¿Y si el protector dice SPF 100?
Un SPF muy alto no significa protección total. Los factores superiores filtran ligeramente más radiación UVB que un SPF 30, pero ningún protector bloquea el 100 % de esos rayos.
Tampoco significa que pueda permanecer más tiempo al sol sin reaplicar. Los productos de SPF alto necesitan la misma disciplina de uso que los demás.
El protector solar no debe ser la única defensa
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda combinar el protector solar con otras medidas de fotoprotección.
- Buscar sombra cuando la radiación sea intensa.
- Usar sombreros de ala ancha.
- Utilizar ropa que cubra la piel.
- Llevar gafas con protección UV.
- Reducir la exposición prolongada durante las horas de mayor intensidad solar.
La OMS advierte además que el protector solar no debe utilizarse como una forma de prolongar indefinidamente el tiempo de exposición al sol.
¿Hay que usarlo cuando está nublado?
Sí. Las nubes no eliminan la radiación ultravioleta. La FDA señala que incluso en días nublados una proporción importante de los rayos UV puede atravesar la cobertura de nubes.
Por eso, si habrá exposición al exterior, la fotoprotección sigue siendo importante aunque el cielo no esté despejado.
¿Qué es el índice UV?
El índice UV indica la intensidad de la radiación ultravioleta en un lugar y momento determinados. Cuanto mayor sea el número, mayor es el potencial de daño para la piel y los ojos.
La OMS recomienda adoptar medidas de protección cuando el índice UV alcanza 3 o más.
Esta referencia resulta especialmente útil para planificar actividades en la playa, deportes, trabajos al aire libre y otras situaciones de exposición prolongada.
¿El maquillaje con SPF sustituye el protector?
Un cosmético con SPF puede aportar protección adicional, pero su eficacia depende de aplicar una cantidad suficiente para alcanzar el factor anunciado.
Para una exposición significativa al exterior, resulta más prudente utilizar un protector solar adecuado como base y considerar el SPF del maquillaje como un complemento.
¿Qué zonas olvidamos con más frecuencia?
Además del rostro, conviene prestar atención a zonas que suelen quedar desprotegidas, como:
- orejas;
- cuello;
- parte superior de los pies;
- manos;
- labios;
- y cuero cabelludo cuando el cabello es escaso.
Para los labios puede utilizarse un producto diseñado específicamente para esa zona con SPF.
¿Los niños pueden usar protector solar?
Los bebés menores de seis meses requieren precauciones especiales. La FDA recomienda mantenerlos fuera de la exposición solar directa, priorizar sombra y ropa protectora y consultar a un médico antes de aplicarles protector solar.
Para niños mayores de seis meses puede utilizarse protector siguiendo las instrucciones de la etiqueta, acompañado igualmente de sombra, ropa protectora y reducción de la exposición intensa.
El error no suele estar en escoger 30 en vez de 50
Para muchas personas, la diferencia práctica más importante no está entre comprar SPF 30 o SPF 50, sino entre aplicar suficiente o muy poco, reaplicar o no hacerlo, utilizar amplio espectro o fijarse solamente en el número y combinar el producto con otras medidas de protección.
En un país como República Dominicana, donde la exposición al sol forma parte de muchas actividades cotidianas durante buena parte del año, convertir estas medidas en hábito puede resultar más importante que perseguir simplemente el SPF más alto disponible.









