
La jornada busca actualizar las prácticas de enseñanza en planificación, evaluación por competencias y uso de tecnologías antes de que más de dos millones de estudiantes regresen a las aulas.
Santo Domingo.– A dos semanas del inicio del año escolar 2026-2027, más de 90,000 docentes de República Dominicana comenzaron este lunes 10 de agosto una jornada nacional de capacitación dirigida a fortalecer las herramientas que utilizarán en las aulas a partir del próximo 24 de agosto.
La dimensión del proceso convierte la formación docente en uno de los principales componentes de los preparativos para el regreso a clases: 11,098 docentes formadores tendrán a su cargo acompañar la capacitación de educadores de los diferentes niveles, modalidades y subsistemas del sistema educativo.
La jornada se desarrolla bajo el lema “Educación que inspira y transforma” y, más allá de la preparación administrativa para el nuevo período lectivo, concentra la atención en uno de los principales desafíos de la educación dominicana: mejorar lo que ocurre dentro de las aulas y, con ello, los aprendizajes de los estudiantes.

¿Qué aprenderán los más de 90,000 docentes?
La capacitación abordará aspectos directamente relacionados con el trabajo cotidiano de los maestros.
Entre los principales contenidos se encuentran la planificación mediante secuencias didácticas, la evaluación por competencias, el aprovechamiento de los resultados de esas evaluaciones para mejorar el aprendizaje y la utilización de tecnologías activas en las aulas.
El objetivo es que los educadores puedan actualizar conocimientos y disponer de herramientas que posteriormente puedan aplicar durante el desarrollo del año escolar.
La jornada involucra a docentes de todo el país, lo que permitirá trabajar simultáneamente en la preparación pedagógica del personal que recibirá a los estudiantes.
11,098 docentes formadores tendrán a cargo el proceso
Para desarrollar una capacitación de esta magnitud, el Ministerio de Educación dispuso de 11,098 docentes formadores, quienes recibieron preparación previa para conducir el proceso en los centros educativos.
Esto significa que aproximadamente uno de cada ocho participantes involucrados en el proceso corresponde al equipo de formadores, tomando como referencia el mínimo anunciado de 90,000 docentes que recibirán la capacitación.
La estrategia busca que las orientaciones pedagógicas puedan extenderse territorialmente y llegar a los diferentes niveles y modalidades del sistema educativo nacional.
Más de dos millones de estudiantes regresan el 24 de agosto
La capacitación se produce en un momento clave del calendario educativo.
El año escolar 2026-2027 comenzará el próximo lunes 24 de agosto, cuando más de dos millones de estudiantes están convocados a regresar a las aulas.
Esto deja un período de aproximadamente dos semanas entre el comienzo de la jornada de formación y la apertura oficial de las clases.
El Ministerio de Educación, encabezado por Luis Miguel De Camps, ha colocado la preparación pedagógica de los docentes entre las acciones prioritarias para el nuevo período escolar.
Pero el inicio de clases no depende únicamente de la preparación de los maestros.
Infraestructura, materiales y cupo escolar también forman parte del reto
Mientras se desarrolla la capacitación docente, el sistema educativo mantiene otros preparativos relacionados con las condiciones físicas y operativas de las escuelas.
Entre las acciones señaladas por el MINERD figuran la distribución de materiales y recursos educativos, así como trabajos de ampliación y adecuación de infraestructura.
La cartera educativa también ha mantenido desplegados equipos regionales y distritales para identificar necesidades antes de la apertura de las aulas.
El desafío será que los diferentes componentes —docentes preparados, escuelas en condiciones, materiales disponibles y estudiantes con cupos asignados— estén articulados para el comienzo efectivo de la docencia.
La capacitación deberá reflejarse en las aulas
La movilización de más de 90,000 docentes constituye una operación de gran alcance, pero su impacto final dependerá de cuánto de lo aprendido durante estas jornadas logre trasladarse posteriormente a las aulas.
Planificar mejor una clase, evaluar no solamente para asignar una calificación sino para identificar dificultades de aprendizaje, y utilizar la tecnología como herramienta pedagógica pueden adquirir especial importancia ante los retos actuales de la educación.
Por eso, más allá del número de participantes, el verdadero indicador estará en los resultados.
Cuando más de dos millones de estudiantes regresen a las escuelas el 24 de agosto, comenzará también la prueba más importante de esta capacitación: convertir las herramientas adquiridas por los docentes en mejores oportunidades de aprendizaje para los alumnos dominicanos.







