
El país registra 40 casos más que en igual período de 2025. Aunque la situación epidemiológica permanece bajo control, la entrada al período de mayor transmisión obliga a reforzar la prevención.
Santo Domingo.– República Dominicana acumula 213 casos confirmados de dengue en 2026, frente a 173 registrados durante el mismo período del año pasado, una diferencia de 40 casos que vuelve a poner la prevención de esta enfermedad entre las prioridades sanitarias para las familias dominicanas.
Hasta la semana epidemiológica 29 se habían confirmado 213 infecciones. Durante la última semana analizada fueron incorporados 28 nuevos casos y se ha informado de un fallecimiento asociado a la enfermedad.
Pese al incremento, los datos disponibles no indican actualmente una epidemia nacional. Las autoridades sanitarias señalan que la curva del dengue permanece dentro de la denominada zona de éxito del corredor endémico y con una incidencia inferior a los niveles históricos esperados.

¿Por qué aumenta la atención sobre el dengue ahora?
El momento del año resulta especialmente importante.
República Dominicana entra en una etapa en la que históricamente puede aumentar la transmisión del dengue. De acuerdo con la información epidemiológica disponible, el período de mayor transmisión suele concentrarse aproximadamente entre las semanas epidemiológicas 30 y 45.
Por esta razón, el incremento de los casos no debe convertirse en motivo de alarma, pero sí en una señal para intensificar la eliminación de criaderos y mantener la vigilancia de posibles síntomas.
¿Cuáles son los síntomas del dengue?
El dengue puede comenzar con fiebre y presentar otros síntomas que inicialmente pueden confundirse con diferentes enfermedades.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Fiebre.
- Dolor muscular o articular.
- Dolor detrás de los ojos.
- Náuseas o vómitos.
- Erupciones en la piel.
Una persona con síntomas compatibles debe buscar orientación médica, especialmente cuando su condición empeora o pertenece a un grupo vulnerable.
Señales de alerta del dengue: cuándo acudir inmediatamente al médico
Uno de los aspectos que las familias deben conocer es que algunas señales de dengue grave pueden aparecer cuando la fiebre comienza a desaparecer.
De acuerdo con los CDC, estas manifestaciones pueden presentarse durante las siguientes 24 a 48 horas.
Entre las principales señales de alarma se encuentran dolor abdominal intenso o sensibilidad abdominal, vómitos repetidos, sangrado por la nariz o las encías, sangre en el vómito o las heces y cansancio extremo, inquietud o irritabilidad.
Ante cualquiera de estos síntomas es importante buscar atención médica inmediatamente.
¿Qué medicamentos deben evitarse ante sospecha de dengue?
La automedicación puede representar un riesgo.
La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener una adecuada hidratación, reposo y seguimiento médico cuando existe sospecha de dengue.
También aconseja evitar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno y aspirina, debido al riesgo de sangrado.
Para tratar la fiebre o el dolor, la OMS menciona el paracetamol o acetaminofén, utilizado adecuadamente. La evaluación, diagnóstico y tratamiento de cada paciente deben quedar en manos de profesionales de la salud.
Cómo prevenir el dengue dentro de la casa
El mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue, puede reproducirse en recipientes que acumulen agua.
Por eso, buena parte de la prevención comienza dentro y alrededor de las viviendas.
Tanques y barriles utilizados para almacenar agua deben permanecer correctamente tapados. También es recomendable revisar patios, jardines y azoteas y eliminar objetos capaces de acumular agua de lluvia.
El uso de repelentes y de mecanismos que dificulten la entrada de mosquitos a las viviendas constituye otra medida de protección.
Después de períodos de lluvia resulta especialmente conveniente revisar los alrededores de la casa en busca de posibles criaderos.
Más casos no significa epidemia, pero sí mayor prevención
Los 213 casos confirmados de dengue en República Dominicana durante 2026 representan un aumento respecto al mismo período de 2025, pero los indicadores disponibles no describen actualmente una situación epidémica nacional.
La proximidad del período de mayor transmisión, sin embargo, constituye una razón suficiente para no bajar la guardia.
La prevención no depende exclusivamente de las fumigaciones o de las jornadas realizadas por las autoridades sanitarias. Cada familia puede intervenir directamente eliminando los lugares donde el mosquito se reproduce.
Una revisión periódica de patios, recipientes, tanques y objetos que acumulen agua puede convertirse en una acción sencilla con un impacto importante.







