
Santo Domingo.– La rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China abrió un nuevo frente de discusión en República Dominicana, luego de que la Embajada estadounidense difundiera una advertencia sobre posibles riesgos de seguridad asociados a empresas tecnológicas chinas y Pekín respondiera rechazando esos señalamientos.
En medio del intercambio, el presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, afirmó que alrededor del 64 % del manejo de datos de las empresas prestadoras de servicios de telecomunicaciones en el país se realiza con tecnología china.
El dato amplía el debate sobre la infraestructura tecnológica utilizada por las telefónicas dominicanas, pero no significa que se haya demostrado que el 64 % de los datos del país esté siendo espiado, controlado o transferido a China. La declaración se refiere al uso de tecnología de origen chino dentro de las redes de las prestadoras.

Estados Unidos advierte sobre empresas tecnológicas chinas
La Embajada de Estados Unidos en República Dominicana difundió el 22 de agosto de 2026 una advertencia de Washington sobre tecnologías de empresas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI.
La posición estadounidense sostiene que esas compañías están sujetas a la legislación china y que esa relación puede generar riesgos de espionaje, ataques informáticos o interrupciones de redes.
Washington instó a sus socios en América a evaluar sus proveedores tecnológicos y avanzar hacia empresas que considere confiables para proteger sus redes e infraestructura.
La advertencia divulgada no identificó un caso concreto de espionaje contra República Dominicana ni presentó evidencia de que alguna de las compañías mencionadas haya realizado una operación de ese tipo en el país.
China rechaza las acusaciones de Estados Unidos
La Embajada de la República Popular China en Santo Domingo respondió oficialmente el 23 de agosto y calificó los señalamientos estadounidenses como acusaciones infundadas y difamatorias.
La representación diplomática sostuvo que las empresas tecnológicas chinas que operan en América Latina y el Caribe, incluida República Dominicana, cumplen las leyes y regulaciones de los países donde desarrollan sus actividades.
Pekín describió la posición estadounidense como parte de una política de presión tecnológica y defendió el derecho de los Estados a escoger libremente sus socios y proveedores.
El intercambio refleja la competencia internacional que mantienen ambas potencias por áreas estratégicas como telecomunicaciones, infraestructura digital, redes, semiconductores y tecnologías de información.
Guido Gómez Mazara revela el dato del 64 %
Al abordar la controversia, Gómez Mazara explicó que alrededor del 64 % del manejo de datos de las prestadoras de telecomunicaciones en República Dominicana utiliza tecnología china, en buena medida por sus costos competitivos.
El funcionario indicó además que representantes de Estados Unidos y de la Unión Europea han mostrado interés en mecanismos que permitan a las empresas dominicanas reducir progresivamente su dependencia de determinadas tecnologías.
Sus declaraciones colocan el tema en una dimensión que va más allá de la disputa diplomática: cuánto depende la infraestructura dominicana de proveedores extranjeros y qué mecanismos propios existen para evaluar la seguridad de esas redes.
Guido descarta relación con la adjudicación a Viettel
Gómez Mazara también descartó que la advertencia estadounidense esté vinculada con la reciente adjudicación de frecuencias del espectro radioeléctrico a la empresa vietnamita Viettel.
El 19 de agosto, el Consejo Directivo del Indotel adjudicó a Viettel el derecho de uso de 240 MHz del espectro, distribuidos entre las bandas de 700 MHz, 2.3 GHz y 3.6 GHz. Claro Dominicana obtuvo otros 20 MHz en la banda de 700 MHz.
La decisión fue adoptada mediante la resolución 73-2026, como resultado de la Licitación Pública Internacional Indotel/LPI-001-2026.
La adjudicación abre el camino para la entrada de un nuevo competidor, aunque Viettel todavía debe constituir una empresa en República Dominicana que será titular de la licencia y completar los pasos contractuales previstos en el proceso.
El presidente de Indotel sostuvo que la preocupación estadounidense por las tecnologías chinas responde a una discusión internacional más amplia y no al proceso mediante el cual Viettel obtuvo las frecuencias.
¿Qué significa el 64 % para República Dominicana?
El porcentaje revelado por Gómez Mazara plantea una discusión sobre ciberseguridad, diversificación de proveedores y dependencia tecnológica.
La presencia extendida de una tecnología extranjera no constituye por sí sola evidencia de una vulneración de seguridad. Para determinar riesgos concretos se requieren evaluaciones técnicas sobre equipos, software, arquitectura de red, acceso a información, actualizaciones y mecanismos de protección.
Una eventual sustitución de infraestructura instalada también tendría costos económicos para las compañías, mientras que mantener una alta dependencia de pocos proveedores obliga a fortalecer las capacidades de supervisión y evaluación del Estado.
El desafío para República Dominicana será definir criterios técnicos propios para determinar qué proveedores cumplen los estándares nacionales de seguridad y cómo proteger los datos que circulan por las redes sin depender únicamente de las posiciones de Washington o Pekín.
Una discusión de soberanía digital
La controversia evidencia que las telecomunicaciones ya no se discuten solamente en términos de cobertura, velocidad de internet o precios para los consumidores.
La infraestructura digital también concentra información de ciudadanos, empresas e instituciones y forma parte del funcionamiento cotidiano de la economía y los servicios públicos.
Por eso, el debate abierto entre Estados Unidos y China plantea para República Dominicana una pregunta de fondo: cómo combinar competencia, inversión y acceso a tecnología con controles capaces de proteger la seguridad de las redes y reducir dependencias estratégicas.









