
Por Letty Rosamon
La Circunscripción 5 de la provincia Santo Domingo, integrada por los municipios de Los Alcarrizos y Pedro Brand junto a sus respectivos distritos municipales, atraviesa uno de los procesos de transformación territorial más importantes de las últimas décadas. Después de años de rezago en materia de infraestructura, movilidad y servicios públicos, esta demarcación comienza a experimentar un cambio que modifica no solo su paisaje urbano, sino también las oportunidades de desarrollo para miles de familias.
Durante décadas, este territorio creció aceleradamente sin que la infraestructura pública evolucionara al mismo ritmo. La expansión demográfica, el desarrollo inmobiliario y el aumento del parque vehicular terminaron generando problemas de movilidad, acceso a servicios básicos y planificación urbana que afectaron la calidad de vida de sus habitantes.

Hoy el panorama comienza a ser diferente.
La mayor inversión pública de su historia
El Gobierno central ha colocado a la Circunscripción 5 entre las principales prioridades de inversión pública.
La extensión de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, junto con el Teleférico de Los Alcarrizos, constituye probablemente la intervención más trascendental realizada en la zona desde su creación como municipio. Estas obras no solo reducen los tiempos de desplazamiento hacia el Distrito Nacional, sino que también elevan la calidad de vida de miles de trabajadores, estudiantes y comerciantes que diariamente deben movilizarse hacia el centro de la capital.
A ello se suman proyectos estratégicos como la Avenida Nuevo Camino, la Circunvalación de Los Alcarrizos, las intervenciones de la CAASD para el saneamiento de Guajimía y el desarrollo habitacional Mi Vivienda Hato Nuevo, iniciativas que comienzan a transformar la dinámica urbana y social del territorio.
Estas inversiones representan mucho más que cemento y acero. Constituyen una apuesta por integrar plenamente una zona que durante décadas permaneció marginada del crecimiento de la capital.
Cada comunidad vive una realidad distinta
Sin embargo, la transformación no se percibe de la misma manera en toda la circunscripción.
En Los Alcarrizos existe un sentimiento mayoritariamente favorable hacia las grandes obras de transporte, especialmente por el impacto del teleférico y el metro sobre la movilidad cotidiana.
En Pantoja, por el contrario, el crecimiento del sector inmobiliario contrasta con problemas persistentes relacionados con el deterioro de las calles y el suministro irregular de agua potable.
Palmarejo-Villa Linda presenta avances importantes en pavimentación y aceras, aunque sus residentes mantienen reclamos sobre el alumbrado público y la seguridad en sectores periféricos.
Mientras tanto, Pedro Brand observa con optimismo la ampliación de la Autopista Duarte y los programas sociales del Gobierno, aunque continúa demandando mayores inversiones en instalaciones deportivas y servicios de salud.
La Guáyiga mantiene expectativas positivas por el crecimiento industrial y residencial que experimenta la zona.
En cambio, La Cuaba enfrenta un escenario diferente, marcado por el debate generado alrededor del proyecto del relleno sanitario Oakhouse, situación que ha provocado movilizaciones comunitarias y un ambiente de tensión entre la población y las autoridades locales.
El gran reto ahora es la gestión municipal
Las megaobras del Gobierno representan una oportunidad histórica para transformar la Circunscripción 5.
Pero existe un riesgo evidente: que la falta de eficiencia de algunos gobiernos locales termine disminuyendo el impacto positivo de esas inversiones.
Los problemas relacionados con la recolección de basura, el mantenimiento de calles, el drenaje pluvial, el ordenamiento territorial y la iluminación de los barrios siguen siendo responsabilidad directa de los ayuntamientos y juntas distritales.
Las administraciones municipales necesitan avanzar hacia una gestión más profesional, transparente y cercana a la ciudadanía.
No basta con recibir inversiones del Gobierno central. También resulta indispensable administrar correctamente los recursos municipales y planificar el crecimiento urbano con criterios técnicos que permitan evitar problemas futuros.
Crecimiento sí, pero con planificación
El dinamismo inmobiliario que hoy experimenta gran parte de la Circunscripción 5 constituye una oportunidad extraordinaria para generar empleos, atraer inversiones y elevar el valor del suelo.
Sin embargo, ese crecimiento debe producirse de forma organizada.
Autorizar proyectos habitacionales sin prever drenajes adecuados, espacios públicos, áreas verdes, estacionamientos o infraestructuras complementarias podría reproducir en pocos años los mismos problemas que hoy se intenta resolver.
El desarrollo urbano no puede limitarse únicamente a construir viviendas. También debe garantizar comunidades funcionales, sostenibles y resilientes.
La transformación debe sentirse en la vida cotidiana
Las grandes obras constituyen el punto de partida, no el punto final.
El verdadero éxito de esta transformación dependerá de que cada ciudadano perciba mejoras concretas en su calidad de vida.
Calles limpias.
Agua potable permanente.
Espacios públicos seguros.
Transporte eficiente.
Mayor seguridad ciudadana.
Mejores servicios municipales.
Solo entonces podrá afirmarse que la inversión pública realmente transformó la Circunscripción 5.
Una oportunidad histórica que no debe desaprovecharse
La Circunscripción 5 vive un momento decisivo.
Las inversiones impulsadas por el Gobierno representan probablemente la mayor oportunidad de desarrollo que esta demarcación ha tenido en décadas.
Ahora corresponde a los gobiernos municipales asumir el desafío de acompañar ese proceso con planificación, transparencia, eficiencia y cercanía con la gente.
Las grandes obras pueden cambiar el paisaje urbano.
Pero solo una buena gestión pública puede transformar verdaderamente la vida de quienes habitan este territorio.







