
Santo Domingo.– Apenas 2.1 % de los estudiantes de República Dominicana alcanzó el nivel mínimo de competencia en matemáticas al finalizar la educación primaria, de acuerdo con el último dato disponible en la ficha del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 de la UNESCO para el país.
La medición corresponde a 2019, por lo que no debe interpretarse como un resultado de 2024 o 2026. Aun así, el indicador expone uno de los mayores desafíos del sistema educativo dominicano: conseguir que el aumento de la cobertura y de la terminación escolar se traduzca también en mejores aprendizajes.
El tema adquiere especial relevancia a las puertas del inicio del año escolar 2026-2027, previsto para este lunes 24 de agosto, cuando más de dos millones de estudiantes regresarán a las aulas.

Más estudiantes completan la primaria y la secundaria
Los datos modelados de UNESCO muestran que República Dominicana ha logrado avances sostenidos en la finalización de los principales ciclos educativos.
La tasa de conclusión de la primaria pasó de 89.7 % en 2015 a 94.6 % en 2024. En secundaria baja subió de 83.6 % a 90.2 %, mientras que en secundaria superior avanzó de 54.3 % a 60.6 % durante el mismo período.
Las cifras reflejan mejoras en permanencia y culminación escolar, pero el panorama cambia cuando se observan los indicadores de aprendizaje.
Matemáticas sigue siendo el punto más crítico
La ficha oficial del ODS 4 de UNESCO registra que el porcentaje de estudiantes que alcanzó el nivel mínimo de competencia matemática al final de primaria fue de 1.5 % en 2013 y 2.1 % en 2019.
No aparece en esa serie una medición posterior para 2020, 2021, 2022, 2023 o 2024. Por ello, el 2.1 % debe citarse como el último dato disponible y no como una evaluación reciente.
El indicador tampoco significa que el resto de los alumnos sea incapaz de realizar cualquier operación matemática. La medición determina si los estudiantes alcanzan un umbral internacional específico de competencias consideradas mínimas para esa etapa educativa.
Lectura muestra una mejora, aunque permanece rezagada
En lectura, la evolución fue más favorable. El porcentaje de estudiantes que alcanzó el nivel mínimo al final de primaria pasó de 8 % en 2013 a 16.4 % en 2019.
Eso supone una mejora importante respecto al punto de partida, pero todavía significa que una amplia mayoría permanecía por debajo del nivel mínimo establecido en la última medición disponible.
Las dificultades continúan en secundaria
Los resultados al final de la secundaria baja confirman que los problemas de aprendizaje no desaparecen a medida que los estudiantes avanzan en el sistema.
En matemáticas, la proporción que alcanzó el nivel mínimo fue de 9.5 % en 2015, 9.4 % en 2018 y 7.6 % en 2022.
En lectura, el indicador se situó en 27.9 % en 2015, 20.9 % en 2018 y 24.6 % en 2022.
Estos datos colocan el fortalecimiento de los aprendizajes entre los principales retos estructurales de la educación dominicana.
El acceso sigue siendo un reto en los niveles superiores
La ficha de UNESCO también registra diferencias importantes en la población fuera de la escuela. En la serie modelada de 2023, la tasa fue de 9 % en primaria, 12 % en secundaria baja y 30 % en secundaria superior.
Las estimaciones pueden variar según se utilicen registros administrativos, encuestas de hogares o modelos estadísticos, por lo que las cifras deben interpretarse de acuerdo con la fuente y metodología empleadas.
Las mujeres tienen ventaja en la conclusión del bachillerato
Otro de los datos que destaca la ficha estadística es la diferencia entre hombres y mujeres en la finalización de la secundaria superior.
Para 2023, UNESCO registra una brecha de 19.8 puntos porcentuales a favor de las mujeres.
El dato apunta a la necesidad de profundizar en las causas del rezago masculino y en las razones que llevan a una mayor proporción de varones a salir del sistema antes de completar el bachillerato.
Educación prepara un plan para fortalecer los aprendizajes
El Ministerio de Educación ha reconocido la persistencia de brechas en los aprendizajes y en julio presentó resultados del programa Construyendo la Base de los Aprendizajes (CON BASE), además de avanzar en la elaboración del Plan Nacional para el Fortalecimiento de los Aprendizajes 2026-2027.
El programa ha sido utilizado para medir avances y dificultades en lectura, escritura y matemáticas en los primeros grados, con intervenciones diferenciadas por regionales educativas.
Esas evaluaciones responden a poblaciones y programas específicos, mientras los indicadores internacionales permiten observar tendencias comparables a lo largo del tiempo.
El reto es que más años de escuela signifiquen más aprendizaje
República Dominicana ha ampliado la permanencia escolar y ha conseguido que una mayor proporción de estudiantes termine los distintos ciclos educativos.
Sin embargo, el desafío pendiente es que ese avance se traduzca en un dominio efectivo de las competencias fundamentales de lectura y matemáticas.
Con el inicio del nuevo año escolar, la discusión sobre cupos, infraestructura, docentes, materiales y servicios volverá a ocupar la agenda pública. Pero las cifras de UNESCO recuerdan que existe una pregunta de fondo: cuánto están aprendiendo realmente los estudiantes durante su paso por las aulas.
El reto para el sistema educativo dominicano ya no es solamente conseguir que más niños y jóvenes lleguen hasta el final de cada ciclo, sino lograr que terminar la escuela signifique también salir de ella con las habilidades necesarias para continuar estudiando, insertarse en el trabajo y desenvolverse en una sociedad cada vez más exigente.







