
Santo Domingo.– Un celular robado puede convertirse en un problema mucho mayor que la pérdida del aparato. Si el delincuente logra acceder al dispositivo, también podría quedar expuesta información bancaria, correos electrónicos, conversaciones privadas, fotografías, documentos, redes sociales y otros datos personales.
El tema cobra especial relevancia en República Dominicana, donde los celulares y las motocicletas figuran entre los bienes más sustraídos, según declaraciones de la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, ofrecidas el 15 de abril de 2026 durante el Foro Crimen, Seguridad y Violencia.
En esa intervención, Reynoso indicó que más del 92 % de los vehículos robados en el país corresponde a motocicletas y que en más del 80 % de los atracos se utiliza este tipo de vehículo. La magistrada también planteó que el robo de motocicletas y teléfonos debe analizarse como parte de mercados criminales que incluyen no solo a quien sustrae el bien, sino también a quienes lo reciben, almacenan, modifican o comercializan.

Las motocicletas concentran la mayoría de los vehículos robados
Las cifras expuestas por la procuradora colocan a las motocicletas en el centro de dos problemas de seguridad ciudadana: por una parte, son el tipo de vehículo que concentra la mayor proporción de unidades sustraídas y, por otra, aparecen con frecuencia como medio utilizado para cometer atracos.
Reynoso explicó que el Ministerio Público y la Policía Nacional han orientado investigaciones hacia los llamados mercados criminales, con la intención de perseguir no solo el hecho individual, sino también la cadena económica que permite convertir los objetos robados en dinero.
Ese enfoque busca identificar a compradores, intermediarios, centros de almacenamiento y comercializadores que puedan formar parte del circuito ilegal.
El celular contiene algo más valioso que el aparato
En el caso de los teléfonos móviles existe un riesgo adicional: para muchas personas, el celular funciona como una llave de acceso a buena parte de su vida digital.
Desde el dispositivo pueden administrarse cuentas bancarias, tarjetas y servicios financieros, correo electrónico, aplicaciones de mensajería, redes sociales, fotografías, documentos, contactos y mecanismos de autenticación.
Por esa razón, después de un robo la prioridad no debería limitarse a reemplazar el equipo. También es necesario reducir cuanto antes la posibilidad de que un tercero acceda a cuentas o información sensible.
Qué hacer inmediatamente si te roban el celular
Las primeras medidas pueden ayudar a contener el riesgo. Entre las acciones recomendables están:
- Contactar a la compañía telefónica para reportar el robo, suspender la línea y solicitar las medidas disponibles para bloquear el equipo o su IMEI.
- Informar a los bancos y entidades financieras cuyas aplicaciones estaban instaladas en el dispositivo y revisar movimientos recientes.
- Cambiar desde otro equipo seguro las contraseñas principales, especialmente las del correo electrónico, banca digital, redes sociales y servicios que contengan información sensible.
- Revisar sesiones y dispositivos vinculados a las cuentas más importantes y cerrar aquellos que no sean reconocidos.
- Activar o utilizar las herramientas de localización y bloqueo remoto disponibles en Android y iPhone.
- Presentar una denuncia formal ante la Policía Nacional.
Google explica que su herramienta Localizador permite encontrar, proteger o borrar remotamente un dispositivo Android perdido, siempre que se cumplan las condiciones necesarias. Apple, por su parte, recomienda marcar un iPhone robado como perdido lo antes posible y contactar al operador de telefonía móvil.
En caso de que la ubicación del teléfono aparezca en un lugar desconocido, es prudente no intentar recuperarlo por cuenta propia y recurrir a las autoridades.
El correo electrónico merece atención prioritaria
El correo principal suele ser una de las cuentas más sensibles porque se utiliza para restablecer contraseñas y recuperar el acceso a otras plataformas.
Si un tercero logra entrar a esa cuenta, podría intentar modificar credenciales de redes sociales, servicios financieros, aplicaciones de mensajería u otras plataformas asociadas.
Por eso conviene cambiar primero la contraseña del correo, comprobar los métodos de recuperación, revisar sesiones activas y activar autenticación de dos factores cuando esté disponible.
Android y iPhone ofrecen herramientas para bloquear el equipo
En Android, Google dispone de Localizador, que permite ubicar el dispositivo, marcarlo como perdido y, si no puede recuperarse, borrar sus datos de forma remota.
En iPhone, Apple recomienda utilizar Buscar y el modo Perdido para bloquear el equipo y proteger la cuenta. La compañía advierte además que no debe retirarse el dispositivo de la aplicación Buscar, porque hacerlo puede eliminar el bloqueo de activación.
El borrado remoto debe considerarse con cuidado, ya que puede ser irreversible y afectar posteriormente algunas funciones de localización.
También debe hacerse la denuncia
La Policía Nacional mantiene un servicio de recepción de denuncias de robos. La institución indica que los ciudadanos pueden acudir a sus oficinas de Atención al Ciudadano y, fuera del Distrito Nacional, a los destacamentos de las direcciones regionales.
La denuncia puede contribuir a las investigaciones y también servir como constancia para gestiones posteriores relacionadas con el equipo o con posibles operaciones fraudulentas.
Antes de comprar un celular usado, conviene verificar el IMEI
La Policía Nacional también dispone de un servicio de verificación de dispositivos móviles que permite consultar, mediante el IMEI, si un teléfono presenta reportes de robo, pérdida o extravío.
La herramienta puede ser especialmente útil antes de adquirir un celular de segunda mano. Un precio muy por debajo del mercado, la falta de documentación o irregularidades en la identificación del equipo deben ser señales de alerta.
Mientras exista una demanda capaz de absorber con rapidez los bienes sustraídos, seguirá existiendo un incentivo económico para mantener ese mercado ilegal. De ahí que la persecución del delito no termine necesariamente con el arresto de quien ejecuta el asalto.
En República Dominicana, las declaraciones ofrecidas por la procuradora general colocan a motocicletas y celulares entre los principales bienes vinculados a esta problemática. Y en el caso del teléfono móvil existe una diferencia esencial: el robo físico puede ocurrir en segundos, pero el riesgo para la información puede continuar mucho después.







