
Nueva York.– La ciudad de Nueva York comenzará a imponer multas desde el martes 8 de septiembre de 2026 a propietarios y administradores de viviendas y edificios residenciales de hasta nueve unidades que no utilicen los contenedores oficiales NYC Bin para sacar la basura.
El Departamento de Saneamiento de Nueva York (DSNY) informó que ese día concluirá el período de advertencias y comenzará la aplicación plena de la norma, que desde el 1 de junio obliga a las propiedades de una a nueve unidades residenciales a utilizar exclusivamente los recipientes oficiales para los desechos destinados a recogida.
La primera infracción implicará una multa de US$50, la segunda de US$100 y la tercera y posteriores podrán alcanzar los US$200.

Contenedores oficiales serán obligatorios
Los NYC Bin cuentan con tapa de cierre seguro y están diseñados para reducir la presencia de bolsas de basura expuestas en las aceras, limitar el acceso de roedores y facilitar la recolección mecanizada de los residuos.
La disposición aplica a viviendas unifamiliares, casas de dos familias y edificios de hasta nueve unidades, además de determinadas instituciones y oficinas que reciben el servicio de recogida del DSNY.
La ciudad aclara que el uso del recipiente oficial es obligatorio para la basura común. Para reciclaje y compostaje pueden continuar utilizándose otros recipientes que cumplan con los requisitos establecidos, incluyendo tapas seguras y una capacidad máxima de 55 galones cuando corresponda.
Otras infracciones también generan multas
Nueva York mantiene además sanciones por colocar residuos en horarios o días incorrectos. Esas infracciones pueden generar multas de US$50 por una primera falta, US$100 por una segunda y US$200 por una tercera o posteriores.
El incumplimiento de las normas de separación de reciclaje y compost también puede ser sancionado. En edificios de una a ocho unidades, las multas comienzan en US$25 y pueden llegar a US$100, mientras que en edificios de nueve unidades o más pueden alcanzar montos mayores.
El DSNY también advierte que abandonar basura en calles, aceras u otros espacios públicos está prohibido. Las infracciones por arrojar desperdicios o no mantener limpias las áreas públicas adyacentes a una propiedad pueden generar multas de hasta US$400.
La ciudad sostiene que la política de contenerización busca reducir la basura expuesta en las calles, mejorar la limpieza urbana y combatir la proliferación de ratas.









