
Santo Domingo.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que ExxonMobil figura entre las compañías que están entrando al sector petrolero de Venezuela, en medio de una ofensiva de Washington para ampliar el acceso estadounidense a las enormes reservas de crudo del país sudamericano.
La declaración vuelve a colocar a Exxon en el centro de la industria venezolana casi dos décadas después de que la compañía abandonara el país tras la nacionalización de sus activos durante el gobierno de Hugo Chávez.
Sin embargo, existe una precisión importante: Exxon no ha anunciado públicamente un proyecto de inversión definitivo. La empresa envió este año un equipo técnico para evaluar oportunidades y su presidente ejecutivo, Darren Woods, había expresado anteriormente serias reservas sobre las condiciones legales y económicas necesarias para volver a invertir.

Para República Dominicana, un país altamente dependiente de las importaciones de petróleo y derivados, el movimiento merece atención. Un aumento sostenido de la producción venezolana podría añadir oferta al mercado internacional, aunque los efectos sobre los precios no serían inmediatos.
Trump dice que Exxon está “entrando” en Venezuela
Trump aseguró este lunes que compañías estadounidenses están compitiendo por oportunidades dentro del sector petrolero venezolano y mencionó directamente a ExxonMobil y Chevron.
El caso de Exxon resulta especialmente simbólico. La petrolera salió de Venezuela después de que sus activos fueran nacionalizados en 2007 y durante años mantuvo disputas legales con el Estado venezolano.
Reuters informó que Exxon envió en marzo un equipo técnico para evaluar posibles proyectos. A comienzos de 2026, Woods había calificado a Venezuela como un mercado que requería cambios legales importantes antes de convertirse nuevamente en un destino viable para grandes inversiones.
Por eso, la frase de Trump debe interpretarse como una señal política de acercamiento y expectativa de inversión, pero no como confirmación de que Exxon ya haya firmado un proyecto concreto.
Chevron, Eni, ONGC y otras empresas también avanzan
El movimiento no se limita a Exxon.
Chevron, GE Vernova, la india ONGC, la italiana Eni y la colombiana GeoPark figuran entre las compañías que avanzan en negociaciones o acuerdos relacionados con el sector energético venezolano.
Según Reuters, varios de esos acuerdos buscan migrar contratos existentes hacia un marco legal que otorgue mayor flexibilidad operativa a empresas extranjeras, incluyendo ampliación de campos, exportación de crudo y nuevas modalidades de pago.
Chevron busca expandir operaciones en la Faja del Orinoco y Monagas Norte, mientras Eni y GeoPark también negocian proyectos específicos.
Estados Unidos apunta a 17 campos petroleros
La estrategia forma parte de un acuerdo más amplio anunciado entre Washington y Caracas que contempla acceso estadounidense a 17 campos petroleros con aproximadamente 64 a 65 mil millones de barriles de reservas probadas.
El esquema busca elevar la producción venezolana, actualmente cercana a 1.25 millones de barriles diarios, mediante nuevas inversiones y participación de compañías extranjeras.
La estructura del acuerdo ha generado cuestionamientos entre especialistas y abogados sobre transparencia, condiciones contractuales y el papel directo que tendrá el Gobierno estadounidense en la selección de operadores y en el acceso a la producción.
Uno de los elementos más discutidos es la participación de empresas estadounidenses en campos que anteriormente estuvieron vinculados a compañías chinas y rusas.
¿Puede Venezuela hacer bajar el precio del petróleo?
La respuesta corta es: podría contribuir, pero no de inmediato.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero elevar significativamente su producción requiere inversiones multimillonarias, rehabilitación de infraestructura, equipos especializados, diluyentes para crudos pesados y tiempo.
El propio plan de Trump para utilizar petróleo venezolano con el objetivo de ayudar a reponer la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos enfrenta esa misma limitación.
Reuters ha señalado que todavía no está claro con qué rapidez los nuevos acuerdos pueden traducirse en barriles adicionales suficientes para modificar de manera significativa el equilibrio global de oferta y demanda.
Un anuncio político puede mover expectativas en cuestión de horas. Recuperar campos deteriorados puede tomar meses o años.
El petróleo volvió a cerrar por encima de los US$90
La apuesta por Venezuela ocurre precisamente cuando el mercado petrolero atraviesa otra fase de tensión.
El Brent cerró este lunes en US$90.49 por barril, con un avance de 2.7 %, mientras el West Texas Intermediate (WTI) terminó en US$85.76, con una subida de 2.8 %.
El repunte se produjo después de nuevos enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán que renovaron el temor a interrupciones de suministro en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
Una encuesta de Reuters entre 31 analistas prevé que el Brent promedie alrededor de US$85.08 por barril durante 2026, con riesgos elevados por la situación geopolítica y las restricciones de oferta.
¿Qué significa para República Dominicana?
República Dominicana mantiene una exposición importante a los precios internacionales porque importa grandes volúmenes de petróleo crudo y combustibles derivados.
El Banco Central registra miles de millones de dólares anuales en importaciones petroleras y de derivados, por lo que períodos prolongados de crudo caro tienden a elevar la factura energética nacional.
Cuando el precio internacional sube con fuerza, también aumenta la presión sobre los recursos públicos utilizados para moderar la transmisión de esas variaciones hacia los precios internos de gasolinas, gasoil y otros combustibles.
En sentido contrario, una recuperación relevante de la producción venezolana podría añadir oferta al mercado y contribuir a reducir presiones, especialmente si coincide con una disminución de las tensiones en Medio Oriente.
Pero ese escenario depende de inversiones, estabilidad operativa, capacidad de producción y ejecución efectiva de los acuerdos anunciados.
Venezuela vuelve a ser una pieza estratégica
Después de años de sanciones, deterioro de infraestructura y salida de compañías internacionales, Venezuela vuelve a atraer la atención de algunas de las mayores empresas energéticas del mundo.
Estados Unidos busca más suministro y mayor control sobre fuentes estratégicas de crudo. Venezuela necesita capital, tecnología e infraestructura. Y las petroleras vuelven a evaluar campos que concentran enormes reservas.
El resultado podría modificar gradualmente el mapa energético regional.
Para República Dominicana, la pregunta no es solamente si Exxon finalmente regresará a Venezuela, sino si esa nueva etapa logra aumentar la oferta mundial lo suficiente como para moderar el costo internacional de los combustibles que importa el país.
Fuentes consultadas
- Reuters, declaración de Trump sobre Exxon y participación de compañías estadounidenses en Venezuela.
- Reuters, negociaciones de Chevron, ONGC, Eni, GeoPark y GE Vernova.
- Reuters, acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela sobre reservas y producción petrolera.
- Reuters, cierre del Brent y WTI del 31 de agosto.
- Banco Central de la República Dominicana, estadísticas de importaciones de petróleo y derivados.









