
Nueva York.– Las agresiones graves contra adultos mayores continúan aumentando en la ciudad de Nueva York, donde se han registrado 2,112 casos en lo que va de 2026, un incremento de aproximadamente 14 % frente a los 1,853 contabilizados durante el período comparable de 2025, según datos del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) citados por medios locales.
La tendencia es todavía más marcada al compararla con años anteriores. En el mismo tramo de 2018 se habían reportado 870 agresiones graves contra envejecientes, lo que representa un aumento aproximado de 143 % en ocho años.
De acuerdo con las cifras difundidas, cerca del 80 % de las agresiones registradas este año ha derivado en arrestos.

Agresiones en el Metro suben 150 % en julio
El propio NYPD confirmó que durante julio de 2026 se registraron 10 agresiones graves contra personas mayores en el sistema de transporte, frente a cuatro en julio de 2025, un incremento de 150 %.
Ese aumento ocurrió pese a que el total de delitos mayores en toda la ciudad descendió 12.7 % durante julio frente al mismo mes del año anterior.
Las agresiones graves en el Metro representaron uno de los componentes que empujaron al alza los delitos registrados en el sistema de transporte durante ese mes.
NYC Aging advierte sobre subregistro
El problema puede ser mayor de lo que reflejan únicamente las estadísticas policiales. Un estudio de NYC Aging basado en una encuesta a 8,600 participantes encontró que casi 15 % de los adultos mayores dijo haber sufrido algún tipo de abuso o delito desde que cumplió 60 años.
Entre quienes reportaron haber sido víctimas, más de la mitad no notificó el hecho a la Policía, lo que apunta a un nivel importante de subregistro.
La ciudad mantiene programas de prevención, intervención en crisis y apoyo para adultos mayores afectados por abuso, estafas u otros delitos, además de enlaces especializados del NYPD en los distintos precintos.
El aumento de las agresiones contra envejecientes ocurre en momentos en que la población de adultos mayores continúa creciendo en Nueva York, lo que ha convertido su seguridad y protección en una prioridad para las agencias municipales.









