
Santo Domingo.– República Dominicana regularizó un compromiso financiero acumulado durante más de una década ante el Consejo Centroamericano de Vivienda y Asentamientos Humanos (CCVAH), luego de que el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) realizara un pago de US$151,701.91 correspondiente a cuotas pendientes desde 2015.
De acuerdo con la información suministrada por el MIVHED, el monto cubre las obligaciones correspondientes al período 2015-2025, además de un abono de la cuota correspondiente a 2026.
La regularización permitirá fortalecer la participación dominicana en ese espacio regional y mantener acceso a mecanismos de cooperación, asistencia técnica e intercambio de experiencias relacionados con vivienda, asentamientos humanos, hábitat y desarrollo urbano.

¿Qué compromiso tenía pendiente República Dominicana?
República Dominicana forma parte del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y participa en el CCVAH a través del MIVHED, que ejerce como órgano rector nacional en materia de vivienda.
Sin embargo, permanecían pendientes cuotas acumuladas desde 2015.
Con el desembolso de US$151,701.91, el Gobierno cubrió los compromisos correspondientes a los años 2015 hasta 2025 y realizó un abono para 2026, según los datos proporcionados por la institución.
La Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA) valoró la regularización y la vinculó con el compromiso de República Dominicana con los mecanismos de integración social de la región.
¿Qué gana RD al mantener activa su participación?
Más allá del pago de una obligación financiera, la participación dentro del CCVAH permite a República Dominicana integrarse a iniciativas regionales relacionadas con políticas de vivienda y planificación urbana.
El organismo trabaja en áreas como el fortalecimiento de capacidades institucionales, intercambio de buenas prácticas, asistencia técnica y formulación de iniciativas conjuntas.
Estos espacios adquieren relevancia para República Dominicana y los demás países de la región debido a desafíos compartidos, especialmente la vulnerabilidad de las ciudades e infraestructuras frente a fenómenos naturales y otros riesgos.
La cooperación permite que las autoridades responsables de vivienda intercambien experiencias sobre planificación, resiliencia urbana, asentamientos humanos y desarrollo de políticas públicas.
Bisonó: “Estamos honrando un compromiso”
El ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor “Ito” Bisonó, destacó que la regularización permite cerrar un compromiso acumulado durante más de una década y, al mismo tiempo, fortalecer la presencia dominicana dentro del organismo.
“Estamos honrando un compromiso que el país mantenía pendiente desde hace más de una década, pero, sobre todo, fortaleciendo nuestra participación en un espacio desde el cual podemos compartir experiencias, acceder a asistencia técnica y construir soluciones junto a otros países que enfrentan desafíos similares en materia de vivienda, hábitat y desarrollo urbano”, expresó Bisonó.
El funcionario también resaltó la importancia de la cooperación entre países que enfrentan riesgos y necesidades similares.
“República Dominicana tiene mucho que aportar, pero también mucho que aprovechar de esa cooperación regional”, sostuvo.
Cooperación en vivienda y desarrollo urbano
Las contribuciones realizadas por los países miembros ayudan a sostener la asistencia técnica regional, fortalecer la Unidad de Vivienda de la SISCA y dar seguimiento a los acuerdos adoptados por ministros y autoridades responsables del sector.
Para República Dominicana, la regularización abre la posibilidad de mantener una participación más activa en discusiones y proyectos vinculados con vivienda, hábitat, planificación urbana y resiliencia.
El desafío ahora será que esa participación regional pueda traducirse en resultados concretos y aprovechables para las políticas públicas dominicanas.
En una región constantemente expuesta a huracanes, inundaciones y otros fenómenos naturales, el intercambio de conocimientos sobre planificación urbana, construcción y resiliencia puede representar un instrumento adicional para mejorar la capacidad de respuesta de los países.
Con el pago de las obligaciones acumuladas desde 2015, República Dominicana regulariza así su situación ante el organismo y fortalece su participación en los mecanismos regionales de cooperación sobre vivienda y desarrollo urbano.







